El dolor al orinar, la necesidad frecuente de usar el baño y la molestia en la zona pélvica son indicativos claros de una infección que puede afectar la vejiga, la uretra e incluso los riñones, siendo estos últimos los más vulnerables. Por ello, es fundamental detectarla a tiempo y proporcionar el tratamiento adecuado para erradicar la infección de manera más rápida y efectiva.
Las infecciones del tracto urinario son una de las condiciones bacterianas más comunes, afectando principalmente a las mujeres. Un estudio publicado en la revista European Journal of Clinical Microbiology & Infectious Diseases presenta un nuevo método de análisis que podría ofrecer resultados más confiables en menos de una hora, además de ayudar a definir el tratamiento correcto.
El estudio señala que la infección del tracto urinario (ITU) más frecuente es provocada por la bacteria Escherichia coli, que se encuentra en el intestino, aunque también puede ser originada por virus, hongos o parásitos. Identificar el tipo de agente causante es crucial para combatir la infección antes de que se desarrolle resistencia a los antibióticos.
Este sistema podría facilitar el análisis de la presencia de bacterias en la orina en solo 15 minutos y determinar el antibiótico más adecuado para combatirlas en aproximadamente 30 minutos, lo que disminuiría el tiempo de espera para iniciar el tratamiento.
Síntomas de las infecciones urinarias
Según la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), esta infección presenta diversos síntomas comunes. Entre ellos se incluyen:
- Sensación de ardor al orinar
- Fuerte necesidad de orinar que no desaparece
- Micciones frecuentes en pequeñas cantidades
- Emisión de orina de color rojo, rosa intenso o marrón oscuro
- Dolor pélvico: se siente principalmente en el centro de la pelvis y alrededor del hueso púbico
Los síntomas pueden variar e incluir dolor en la espalda o en el costado, fiebre, temblores y escalofríos, así como presión en la pelvis, náuseas, vómitos y secreciones, dependiendo de qué parte del sistema urinario esté afectada: riñones, vejiga o uretra.
En el caso de los riñones, la SEMI indica que la infección se origina por la invasión de microorganismos a través del torrente sanguíneo, afectando directamente a estos órganos.

Tratamiento clave para la recuperación
Aunque Escherichia coli es la principal responsable, también pueden intervenir virus, hongos o parásitos, por lo que identificar el agente causante es esencial para definir el tratamiento, que podría incluir antibióticos si es bacteriana o antivirales si es viral.
En el ámbito farmacéutico, se destaca que los avances en los tratamientos son las recomendaciones en las guías de práctica clínica sobre pautas cortas de antibióticos, indicadas por un profesional de salud, enfatizando la importancia de seguir las pautas posológicas (dosis, horarios y duración del tratamiento) y evitando la automedicación.
Otro avance son las vacunas orales e intranasales elaboradas a partir de extractos de bacterias uropatógenas, que han demostrado ser moderadamente efectivas para prevenir las recurrencias, según la doctora Jorge.
Miguel Ramírez Backhaus, urólogo y director de la Clínica Urosalud, junto con la doctora Yelitza Andrés Navarro, especialista en urología funcional e infecciones del tracto urinario, subrayan que una identificación rápida de la infección podría mejorar el tratamiento, ya que anteriormente los estudios requerían hasta 36 horas, lo que obligaba a ajustar el tratamiento posteriormente.
El nuevo sistema de análisis llamado Sysmex PA-100 AST permite a los médicos del Hospital La Salud, en Valencia (España), detectar la presencia de bacterias en la orina en solo 15 minutos y determinar el antibiótico más efectivo en aproximadamente 30 minutos, facilitando así la elección del tratamiento adecuado para la infección.
La implementación del sistema Sysmex PA-100 AST, que según explican, permite “identificar infecciones provocadas por las bacterias más comunes que causan ITU no complicadas, como Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Proteus mirabilis, Enterococcus faecalis o Staphylococcus saprophyticus, y evaluar su respuesta a los antibióticos más utilizados en este tipo de infecciones”.
Su eficacia ha sido comprobada en un estudio clínico realizado por la Fundación Puigvert, de Barcelona (España), un hospital de referencia en urología, que incluyó casi 300 pacientes con sospecha de infección urinaria.
El poder antioxidante de los arándanos rojos
Francisco Fernández, doctor en Farmacia y director de I+D del laboratorio farmacéutico Labiana, enfatiza que “la prevención de las ITU debe incluir hábitos conductuales, medidas de higiene y estrategias clínicas, a las que recientemente se ha sumado un enfoque nutricional basado en complementos”.
El uso de complementos naturales se establece como un método adicional en la prevención de las ITU. Entre ellos, la D-manosa, un azúcar simple que se encuentra de forma natural en pequeñas cantidades en frutas y verduras, y las proantocianidinas, compuestos antioxidantes presentes en los arándanos rojos, cuyo extracto posee propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.
La D-manosa se encuentra en arándanos, manzanas, naranjas, melocotones, mangos y piñas, entre otras frutas, mientras que las proantocianidinas están presentes en alimentos de colores vivos (rojo, azul y morado) de origen vegetal, siendo el arándano rojo (cranberry) una de sus principales fuentes.
Ambos compuestos, que se combinan como ingredientes activos en ciertos complementos alimenticios para el sistema urinario en mujeres, operan mediante mecanismos de acción específicos que limitan la adhesión de E. coli al epitelio urinario, reduciendo así la probabilidad de que la infección se establezca.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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