El consumo de hasta cinco tazas de café americano al día, equivalente a aproximadamente 225 miligramos de cafeína, se considera seguro para la salud y está asociado con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como insuficiencia cardíaca o accidentes cerebrovasculares. Esta información fue divulgada en una declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón, publicada el lunes 20 de julio de 2026 en la revista Circulation.
La información se fundamenta en las pautas y hábitos de consumo de café en Estados Unidos, donde una taza tiene un volumen aproximado de 250 mililitros. En Europa, donde el café suele ser más concentrado y con menor cantidad de agua, la dosis segura correspondería a la que proporcione alrededor de 225 miligramos de cafeína.
Los investigadores señalan que un consumo de hasta 400 miligramos de cafeína al día es seguro y “parece estar vinculado a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares en ciertos individuos”.
Se aclara que la cafeína del café no se puede comparar con la que se encuentra en refrescos o bebidas energéticas, ya que su consumo podría incrementar el riesgo de hipertensión o arritmias.
Beneficios de tomar café
Los autores destacan que investigaciones anteriores sugieren que los compuestos bioactivos presentes en el café pueden tener propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que podría ayudar a explicar algunos de sus beneficios para la salud.
Entre los beneficios, el consumo de café con cafeína, sin azúcares añadidos, saborizantes o crema, se asocia con un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca.
Los ensayos clínicos aleatorizados, considerados como los estudios más rigurosos y confiables, han evidenciado que el consumo de cafeína en el café se relaciona con un menor riesgo de fibrilación auricular, aunque también se asocia con un aumento en el riesgo de contracciones ventriculares prematuras.
Incorporar azúcar, siropes, leche o crema al café probablemente disminuya sus posibles beneficios para la salud.

Otros ensayos clínicos aleatorizados indican que el cafestol, un compuesto presente tanto en el café con cafeína como en el descafeinado, está relacionado con niveles elevados de lipoproteínas de baja densidad, comúnmente conocidas como colesterol ‘malo’.
El cafestol se encuentra en el café sin filtrar, como el espresso, el preparado en prensa francesa, el café turco o el hervido, pero no en el café hecho con filtros de papel ni en el café instantáneo.
Aunque el café es la principal fuente de cafeína para la mayoría de los adultos, otras fuentes como el té, el chocolate, los refrescos, las bebidas energéticas y ciertos medicamentos, tanto de venta libre como prescritos, también contribuyen a la ingesta total de cafeína.
¿Cómo afecta la cafeína al organismo?
La cafeína presente en el café se metaboliza en el hígado y, generalmente, alcanza su concentración máxima en la mayoría de las personas en el transcurso de una hora.
La velocidad con la que cada persona metaboliza la cafeína varía en función de factores como la genética, el metabolismo, la edad y el consumo previo de esta sustancia.
Al consumir café con cafeína de manera regular, algunas personas pueden desarrollar tolerancia a dosis más altas, mientras que otras pueden experimentar efectos más intensos con la misma cantidad.
Los efectos inmediatos de la cafeína pueden incluir aumentos temporales en la presión arterial, la frecuencia cardíaca, los niveles de glucosa en sangre y el estado de alerta. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar palpitaciones y problemas para dormir.
De acuerdo con la declaración científica, es necesario realizar más investigaciones para entender mejor el efecto de la cafeína en el cuerpo, cómo las diferentes fuentes de cafeína impactan la salud cardiovascular y por qué esos efectos pueden diferir entre las personas.

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