De acuerdo con información del Banco Mundial de 2024, las regiones donde la población disfruta de mayor longevidad son:
- Mónaco, 86
- San Marino, 86
- Hong Kong, 85
- Kuwait, 85
- Suiza, 84
- Liechtenstein, 84
- Polinesia Francesa, 84
- Andorra, 84
- Suecia, 84
- Japón, 84
- Italia, 84
- España, 84
En este informe del Banco Mundial, se señala que Guatemala tiene una esperanza de vida de 73 años.
No obstante, es fundamental considerar no solo la cantidad de años vividos, sino también la calidad de vida en la etapa de la tercera edad.
Las zonas azules
El investigador estadounidense Dan Buettner ha destacado cuatro regiones conocidas como zonas azules, que presentan altas tasas de longevidad y comparten ciertas características, tales como un estilo de vida saludable y un fuerte sentido de comunidad. Estas zonas son: Okinawa (Japón), Icaria (Grecia), Loma Linda (California) y la península de Nicoya (Costa Rica), tal como lo menciona Rafael Puyol en su artículo sobre los secretos de la longevidad.
Los nueve factores que Buettner y otros expertos —médicos, antropólogos, demógrafos, nutricionistas y epidemiólogos— han identificado tras múltiples visitas a estas comunidades, según lo detalla Puyol, son:
- Actividad física intensa y regular en el desempeño de tareas cotidianas
- Tener un “ikigai” o una “razón de ser” por la cual levantarse cada mañana
- Reducción del estrés
- Comer hasta un 80%, no hasta llenarse
- Priorizar una dieta rica en frutas, verduras y legumbres
- Consumo moderado de bebidas alcohólicas
- Participar en grupos sociales que promuevan hábitos saludables
- Participar en comunidades religiosas con prácticas sociales
- Construir y mantener vínculos entre los miembros de la propia familia: padres, hermanos, abuelos y otros
El doctor Jorge Tartaglione, en una entrevista publicada en La Nación de Costa Rica, sostiene que la genética solo determina el 25% de nuestra longevidad, mientras que el otro 75% depende de cada individuo.
El modo en que envejecemos
Una actitud positiva, caracterizada por el optimismo, la gratitud y la resiliencia —la capacidad de adaptarse a los cambios—, contribuye a una vida más feliz y saludable, según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid publicado en 2020 en la Revista Española de Geriatría y Gerontología.
Algunas tácticas para fomentar la resiliencia y el optimismo, según el artículo de María Antonia Parra Rizo sobre la percepción de la vida y su impacto en el envejecimiento, publicado en The Conversation, incluyen:
- Cuidar nuestras emociones: practicar la gratitud, la meditación y la relajación
- Mantener relaciones sociales: estar en contacto con amigos y familiares
- Hacer ejercicio con regularidad
- Tener un propósito en la vida: establecer metas o aprender cosas nuevas
- Modificar los pensamientos negativos: ver los desafíos como oportunidades
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








