Un grupo de niños guatemaltecos se encuentra involucrado en el Hail Mary Project, una iniciativa global que estimula su creatividad y conocimientos al retarlos a diseñar una nave espacial que podría ser evaluada en situaciones reales de microgravedad. ¡Es un motivo de orgullo! Aquí te compartimos más sobre su proyecto y el equipo que lo ha hecho posible.
12 niños guatemaltecos participan en el Hail Mary Project, un desafío de Space for Teachers
Doce niños, entre ellos el prodigio David López, están participando en un reto científico internacional que les exige crear una nave espacial rotativa capaz de generar gravedad artificial.
Esta iniciativa, conocida como Hail Mary Project, es organizada por Space for Teachers, un grupo de educadores que busca conectar a los estudiantes con las disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
El proyecto ofrece a los estudiantes una experiencia educativa única, dándoles la oportunidad de colaborar como un equipo de ingenieros para diseñar una estación espacial que podría ser evaluada en condiciones reales de microgravedad.
Los diseños seleccionados tendrán la oportunidad de ser enviados a bordo de un vuelo parabólico junto al profesor que ha estado a cargo del proyecto.

Mentes dedicadas y apasionadas
El grupo de estudiantes ha mostrado dedicación y entusiasmo por la ciencia y el espacio al trabajar en el proyecto durante dos meses, asistiendo a clases, reuniones virtuales y talleres extracurriculares que se llevaron a cabo por la noche y los sábados.
Estos esfuerzos les han permitido desarrollar los primeros modelos hasta llegar al prototipo final que, si es elegido, participará en una prueba de vuelo en microgravedad.
Los niños guatemaltecos están participando en el Hail Mary Project con el respaldo de la ingeniera guatemalteca Geraldinn Cortez; Mario Galvez, Presidente de AGICE; Carlos Ramos, padre de una de las alumnas y profesor de matemáticas del club; y Pamela López, coordinadora del club.
Geraldinn Cortez fue quien inspiró al club a unirse al desafío tras enterarse de él en un congreso para educadores de la NASA.
Para hacer posible este proyecto, los niños han recibido apoyo de la Asociación Guatemalteca de Ingeniería y Ciencias Espaciales —AGICE—, NOC Guatemala de la International Astronomical Union y el Colegio Howard Gardner.

Un club que inspira a las nuevas generaciones
Constelación Quetzal es un club de observación astronómica que se originó como una iniciativa de David López.
A través de este proyecto, el joven guatemalteco busca cambiar la perspectiva de los niños sobre su futuro y su papel en la sociedad mediante el aprendizaje.
De este modo, niños y jóvenes de entre 2 y 17 años de diversas partes del país tienen la oportunidad de aprender sobre el universo, las estrellas y el espacio.
Con la colaboración de varias instituciones y profesionales, las clases teóricas son gratuitas, mientras que también se ofrecen talleres prácticos con un costo adicional.

Nos llena de orgullo ver a las nuevas generaciones participar en proyectos como el Hail Mary Project, que desde una edad temprana fomentan la exploración espacial y el interés por las ciencias.
El proyecto guatemalteco fue presentado a Space for Teachers a principios de mayo, por lo que ahora solo queda esperar el anuncio de los equipos seleccionados, que se dará a conocer en junio. ¡Les deseamos mucho éxito al equipo de Constelación Quetzal!
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








