Con más de 120 espacios dedicados a la protección, investigación, interpretación y exhibición del patrimonio tangible e intangible del país, los museos actúan como nexos entre la historia, la cultura y el conocimiento. Sin embargo, en años recientes han enfrentado escasez de recursos y procesos de remodelación que aún no han sido finalizados.
En la actualidad, el Ministerio de Cultura y Deportes informa que en Guatemala, lugares como el Museo del Libro Antiguo, el Museo Nacional de Arte Moderno ‘Carlos Mérida’, el Museo de Santiago de los Caballeros y el Museo de Arte Colonial (MAC) se encuentran cerrados, ya sea por disposiciones judiciales, por remodelaciones que llevan años sin concluir o por otras causas.
El arqueólogo Javier Castillo, del Museo Miraflores, comenta que los museos deben servir a la comunidad, pero enfrentan desafíos como la falta de promoción y la carencia de una cultura de museos en la sociedad. Además, menciona que no hay una política que favorezca su expansión, lo que impacta tanto a los museos públicos como a los privados.
La Asociación de Museos de Guatemala y el comité local del Consejo Internacional de Museos señalan que en el país hay más de 120 museos —arqueológicos, de arte, etnología, historia, historia natural, ciencia y tecnología, universitarios y deportivos— donde se preserva el conocimiento, el legado y las raíces del país.
La Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural ha comunicado que los museos administrados por el Ministerio de Cultura son:
- Palacio Nacional de la Cultura
- Museo Nacional de Historia
- Museo Nacional de Historia Natural “Jorge A. Ibarra”
- Museo Nacional de Arqueología y Etnología (Munae)
- Museo Regional de Santiago Sacatepéquez
- Centro Cultural Real Palacio de los Capitanes Generales (Munag)
- Museo Regional de Arqueología La Democracia “Rubén Chévez Van Dorne”
- Museo Regional Mundo Maya
- Museo Regional Sureste Petén
Estos lugares deben contar con un presupuesto destinado a su conservación, protección y difusión, además de otros cuatro que actualmente están inhabilitados.
Uno de estos casos es el que ha permanecido cerrado desde finales de 2022. Aunque inicialmente se atribuyó a daños en el techo y trabajos de remodelación, el recinto no ha reabierto, a pesar de que se había previsto su entrega para 2024.
Por otro lado, durante allanamientos realizados por el Ministerio Público bajo orden judicial, entre finales de 2025 y principios de 2026, actualmente se encuentra en un proceso legal.

Fotografía del Museo de Arte Moderno de Guatemala. (Foto: Hemeroteca PL)
El gestor cultural Roberto Broll menciona que hay una falta de inversión, múltiples cierres y un manejo inadecuado de las piezas, lo que pone en peligro el patrimonio. ‘Aunque en algunos casos hay personal capacitado, los constantes traslados de objetos alteran las condiciones necesarias para su conservación’, afirma.
Agrega que no ha habido una inversión sostenida en infraestructura y que el cierre de museos limita el acceso del público al patrimonio cultural.
Frente a este panorama, el ministro de Cultura y Deportes, Luis Méndez Salinas, admitió que el presupuesto asignado a los museos es limitado. Señaló que el presupuesto total del ministerio asciende a Q1 mil 001.2 millones, uno de los más bajos del Gobierno.
A pesar de esto, enfatiza que aún hay tiempo para establecer prioridades que hagan de la atención a los museos una cuestión prioritaria y destaca que esto forma parte de los planes para su gestión al frente de la cartera.
Castillo explica que ningún museo es autosostenible, por lo que la falta de presupuesto impacta la conservación del patrimonio y su función educativa. En el caso de museos privados como el de Miraflores, menciona que se busca mantener las colecciones con fondos de fundaciones, mientras que los museos públicos dependen del Estado.
Broll también destaca que el problema no radica únicamente en la asignación de recursos, sino en su ejecución, ya que una baja ejecución limita acciones cruciales.
El investigador Rafael Carlos Castillo Taracena señala que Guatemala posee un patrimonio rico y con potencial para tener museos de alto nivel; sin embargo, no existe una tradición museológica actualizada y coherente con la diversidad cultural y social del país, y la cultura patrimonial ha estado históricamente vinculada al coleccionismo privado.
La percepción sobre la función social del patrimonio cultural en los museos de Guatemala se debe en gran medida a esto.
¿Qué pasa con los museos que han sido cerrados o inhabilitados?
Respecto al Museo Nacional de Arte Moderno ‘Carlos Mérida’, el ministro indicó que se priorizará la evaluación del proceso de remodelación y el estado de su colección, que resguarda más de un siglo de historia del arte en Guatemala, así como el estado del edificio.
En relación al Museo de Arte Colonial, cuyas piezas se encuentran en el Palacio Nacional de la Cultura, mencionó que ya se están planteando acciones para intervenir las piezas que lo requieren, mantener su resguardo e iniciar conversaciones con la Municipalidad de Antigua Guatemala para definir una ruta sobre el uso del inmueble, así como acciones legales para devolver estos espacios al público.
Con respecto a las piezas patrimoniales, indicó que las del Museo de Arte Colonial están en el Palacio Nacional de la Cultura, mientras que las de gran formato fueron trasladadas al Museo de Arte de Guatemala. La colección del Museo del Libro Antiguo también está resguardada en ese lugar, donde se aplican controles diarios de temperatura y técnicas de conservación.
Ante los cierres, el gestor cultural advierte que el principal riesgo es la dispersión o pérdida de piezas. Aunque existan registros, la pérdida de objetos implica un daño irreparable. Además, mantener las obras almacenadas y fuera de exhibición puede deteriorarlas y hacer que desaparezcan del imaginario colectivo.
“Afecta directamente su función social. Los museos son espacios de memoria; cuando estos desaparecen, también se pierde esa memoria. La historia deja de ser accesible para la población y pasa a ser de unos pocos”, señala Rafael Castillo Taracena.
Desde su perspectiva, estos cierres responden, en parte, a una lógica privatizadora del patrimonio, sumada a limitaciones presupuestarias y debilidades institucionales.
¿Cuáles son las principales brechas que enfrenta el sistema de museos?
Según Broll, las principales brechas están relacionadas con la falta de atención gubernamental, lo que impacta en el recurso humano, el presupuesto y la planificación.
Aunque cada museo debe gestionar sus recursos, considera fundamental que las autoridades lideren acciones concretas para su fortalecimiento.
Un ejemplo es el Museo de Arte Moderno, que continúa cerrado pese a procesos de remodelación iniciados en administraciones anteriores, lo que genera preocupación sobre el estado de las obras.

Fotografía del Museo Nacional de Historia Natural de Guatemala. (Foto : Hemeroteca PL)
Descentralización de museos
En cuanto a la descentralización o la creación de nuevos espacios, el Ministerio de Cultura destacó el papel de la Dirección de Desarrollo Cultural, que cuenta con alrededor de 60 casas de desarrollo cultural en el país, con la meta de establecer al menos una en cada municipio.
“Estas casas pueden servir precisamente para descentralizar la cultura. Es necesario ser creativos y explorar mecanismos como exposiciones itinerantes o proyectos que no requieran infraestructura permanente, lo cual facilita su implementación”, dijo el ministro.
Su implementación permitiría ampliar el acceso al arte, la memoria y la historia en distintos territorios.
El especialista Carrillo señala que la descentralización es necesaria, pero advierte que debe diferenciarse entre la creación de museos y la conservación del patrimonio, ya que abrir nuevos espacios no garantiza su adecuada protección si no existen estándares sólidos.
Futuro de los museos
Castillo advierte que la continuidad de cierres puede afectar la identidad y la memoria histórica de la población, ya que los museos permiten conocer y valorar el legado cultural.
Por ello, subraya que asignar presupuesto adecuado es clave, pues sin recursos no se pueden garantizar condiciones como ambientes controlados o materiales de restauración, muchos de los cuales deben importarse.
Rafael Castillo Taracena añade que este escenario podría derivar en una mayor participación del sector privado, incluso con capital internacional, en la conservación del patrimonio, lo que implicaría trasladar una responsabilidad del Estado hacia otros actores.
Broll recalca que existen oportunidades, especialmente por la infraestructura disponible, pero la falta de coordinación institucional limita su aprovechamiento. Por ejemplo, los esfuerzos de promoción turística pierden efectividad si los museos permanecen cerrados o inactivos.
Tecnología para los museos
Ante el avance de la tecnología, la Dirección General de Patrimonio reconoció la importancia de incorporar herramientas digitales en los museos para fortalecer la gestión, la conservación y la experiencia del visitante, por lo que su implementación forma parte de los planes a futuro.
Fotografía del interior del Palacio Nacional de la Cultura de Guatemala. (Foto : Hemeroteca PL)
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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