El club de ciencia guatemalteco RoboMinds está participando en el Slingshot Challenge, una competencia organizada por National Geographic que busca impulsar soluciones para la protección del medio ambiente.
RoboMinds, un club de ciencia de Guatemala, participa en reto de National Geographic
Cada vez más jóvenes se están uniendo a la causa de cuidar nuestro planeta, y Guatemala no se queda atrás en este esfuerzo.
Un equipo de seis guatemaltecos, con edades entre 13 y 17 años, miembros del club de ciencia RoboMinds, está compitiendo en el Slingshot Challenge de National Geographic. Esta competencia invita a los jóvenes a presentar ideas y soluciones para abordar problemas ambientales.
El equipo RoboMinds ha presentado una propuesta innovadora que tiene como objetivo convertir los residuos de las cosechas de milpa y los desechos de los mercados en un abono que revitalizará la capacidad del suelo para respirar.
Su proyecto compite junto a ideas de jóvenes de diversas partes del mundo, lo que lo convierte en un reto altamente competitivo. Los ganadores se anunciarán el próximo 12 de mayo en un evento virtual, y desde ya les deseamos mucho éxito al equipo guatemalteco.
La propuesta: el abono orgánico bokashi
El proyecto de RoboMinds se llama Ixim Loop. Su concepto se originó en el corredor seco de Guatemala y se centra en la producción de bokashi, un abono orgánico japonés hecho a partir de materiales disponibles en Guatemala.
Inspirados por el trabajo de una científica guatemalteca y exploradora de National Geographic, el equipo guatemalteco utilizó la ciencia para maximizar el uso de los recursos.
Así, decidieron utilizar el rastrojo de milpa y los restos de frutas de los mercados para enriquecer el suelo, mejorando su calidad y capacidad de retención de agua.
Si no se aprovecha, el rastrojo se quemaría, lo que generaría contaminación del aire y afectaría la fertilidad del suelo. Por otro lado, los desechos de fruta producirían metano, un gas que contribuye al efecto invernadero y al calentamiento global.
El equipo que desarrolló la propuesta está formado por Alberto Gálvez, Fátima Fausto, Raquel Ibarra, Rubén Durán, Nicolás Rodríguez, Ángel Romero y Marco Arévalo. Comenzaron a trabajar en el proyecto a finales de diciembre, investigando los factores químicos y el proceso de elaboración del abono.
El proceso incluyó la recolección de frutas, pruebas del abono y la creación de un portafolio junto con un video explicativo del proyecto de un minuto. Todo esto fue realizado con el apoyo de sus mentores, Alessandra Aldana y Luis Cruz.

El club que promueve la ciencia entre los jóvenes
RoboMinds fue fundado por una joven de 19 años, quien quería ofrecer a niños y jóvenes un espacio para aprender sobre ciencia, tecnología y arte de manera accesible.
El club trabaja con personas neurotípicas y neurodivergentes, incluyendo a individuos con condiciones como autismo y TDAH.
La iniciativa se lanzó en 2024 y en su primera convocatoria se inscribieron más de mil personas. Dado que los recursos son proporcionados únicamente por su fundadora, el club aceptó a solo 40 niños.
En el futuro, lanzarán la iniciativa global Global Minds, que contará con embajadores de más de 9 países, con el objetivo de aumentar la participación de jóvenes en competencias STEM.

Sin duda, los guatemaltecos somos ingeniosos, y la participación de este grupo de jóvenes en el desafío de NatGeo es un claro ejemplo. Nos enorgullece ver cómo la juventud guatemalteca se une a los esfuerzos para cuidar nuestro planeta.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








