Kenneth Iwamasa se encuentra en medio de un juicio relacionado con el fallecimiento del actor famoso por su papel en la serie Friends. Se le imputa haber administrado repetidamente inyecciones de ketamina al actor antes de su deceso. La madre del actor ha declarado que Iwamasa tenía la responsabilidad de cuidar de su hijo y protegerlo de las adicciones antes de que se emitiera el veredicto.
A través de una carta, Suzanne Morrison comunicó ante un tribunal de California la influencia que Kenneth Iwamasa tuvo en la vida de Perry. En su mensaje, Morrison subrayó que ella y su familia creían que Iwamasa comprendía la batalla del actor contra las adicciones, enfatizando que su papel más crucial era ayudarlo a mantenerse alejado de ellas.
La carta, que fue publicada por el medio People, enfatiza que, como asistente del actor, Iwamasa debía actuar como su compañero y protector, asegurándose de que estuviera alejado de las drogas. Sin embargo, según las declaraciones de Suzanne Morrison, en lugar de eso, lo ayudó a consumirlas.
Las declaraciones de Suzanne Morrison subrayan que Iwamasa le inyectó drogas al actor, a pesar de no contar con la formación necesaria para hacerlo. No obstante, continuó realizando estas acciones en múltiples ocasiones.
En su mensaje, Morrison destaca que Perry confiaba en su asistente, pero que al final “pagó el precio”, una frase que resonó en el tribunal que dictará sentencia el próximo 27 de mayo.
Otro punto que resaltó en la carta fue que Kenneth continuó “vigilando” a la familia tras la muerte del actor. Según Morrison, les enviaba canciones, los ayudaba a orientarse en el cementerio e incluso los llamaba cuando veía arcoíris. Durante ese periodo, asegura que se hizo pasar por “el bueno que intentó salvar a Matthew”, según información recopilada por People.
Qué dice la investigación judicial sobre Iwamasa
El Departamento de Justicia indica que, el día en que murió Matthew Perry, Iwamasa habría sido quien le administró la ketamina en varias ocasiones. Ese día, Perry le habría solicitado que le “disparara una buena” y que preparara el jacuzzi.
Posteriormente, el asistente salió de la casa para realizar algunas gestiones y, al regresar, encontró a Perry boca abajo en el jacuzzi, según la versión del acuerdo firmado por el acusado. Esta narrativa fue recopilada después de que se confirmara que Perry había fallecido por “efectos agudos de la ketamina”.
Se sabe que la condena podría llegar hasta 15 años de prisión, mientras que la fiscalía ha recomendado al tribunal una pena de 41 meses de cárcel y tres años de libertad condicional, de acuerdo con información divulgada por People.
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