Como es habitual, la Embajada de México en Guatemala abrió sus puertas para que los guatemaltecos pudieran disfrutar de las vibrantes tradiciones mexicanas en torno al Día de Muertos. En su famoso altar, se rindió homenaje a personalidades tanto mexicanas como guatemaltecas que han partido.
Las instalaciones de la embajada se convirtieron en un espacio lleno de color, donde talentosas maquilladoras transformaban a los visitantes en catrinas, calaveras o muertos vivientes, según su deseo. Además, quienes llegaban eran recibidos por personajes representativos de las tradiciones mexicanas que se celebran durante esta festividad, inspirada en la conmemoración del Día de los Santos Difuntos de la Iglesia católica.
Los vibrantes tonos anaranjados y amarillos de las flores de cempasúchil adornaron el lugar, cuyo elemento central fue un imponente altar que también sirvió como escenario para un variado concierto que reunió a artistas de Guatemala y México.

Recuerdos, nostalgia… y celebración
Previo al inicio de la actividad, la embajadora Luz Elena Baños Rivas recorrió el altar en compañía de Julio Solórzano Foppa y Yolanda Colom, donde se exhibió un poema de Alaíde Foppa y, a un lado, se encontraban las imágenes de Juan Francisco Solórzano Foppa y otros miembros de su familia. También se recordó a Mario Payeras, esposo de Yolanda Colom.
Al tomar la palabra e inaugurar el evento, la embajadora Baños Rivas expresó su condolencia por el fallecimiento de la activista de derechos humanos mexicoestadounidense Dolores Huerta, fundadora de la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas de California, así como a España por las víctimas de un accidente ferroviario. La diplomática comentó: ‘Este año el altar está dedicado a nuestras mujeres, pero no es excluyente’. Añadió que se rinde homenaje a ‘mexicanas y guatemaltecas que, por diversas razones, ocupan un lugar especial en nuestro corazón y en nuestra memoria colectiva. Es un altar inclusivo donde todos tienen un espacio significativo’.

Detalló que se recuerda ‘en primer lugar a las mujeres víctimas de la violencia a través de la obra La Catrina, que se encuentra en el centro del altar y tiene el título Justicia para las mujeres en la parte superior de su sombrero’. Esta obra fue creada por el artista Santos Vadillo.
Entre las mujeres destacadas que se mencionaron estaba Margarita Maza, a quien la embajadora destacó diciendo que ‘el gobierno de México dedicó 2026 para recordar y reconocer su papel en la lucha de reforma en México y su labor ante la intervención extranjera a mediados del siglo XIX’.
Otra figura importante fue Alaíde Foppa, poeta, escritora, activista, crítica de arte, profesora y traductora, a quien Baños Rivas describió como ‘una figura clave en la historia compartida de México y Guatemala’. Además de su fotografía, se colocaron algunos de sus versos en el altar.
‘Hacemos un homenaje al talento artístico, al ímpetu rebelde y vanguardista de la mexicana Nahui Olin’, subrayó la embajadora. En el altar también se incluyeron a las artistas guatemaltecas Antonia Clementina Matos y Rosa Elena Curuchich.
‘No podemos olvidar a Rina Lazo, una reconocida muralista guatemalteca que forma parte de la historia de las artes plásticas de México, uniendo a ambos países a través de la cultura’, enfatizó la embajadora.
También se recordó a Mariana Olzoff, una joven mexicana que vivió en Madrid a finales del siglo XIX y se convirtió en una defensora de los derechos de las mujeres marginadas.
Otros personajes destacados fueron el muralista mexicano Arturo García Bustos y los guatemaltecos Miguel Ángel Asturias, Rodrigo Asturias, Luis Cardoza y Aragón, Mario Payeras y los miembros de la familia Solórzano Foppa.

Sobre el altar también se exhibieron fotografías de familiares enviadas por el público mediante una dinámica. Además, se premiaron los trabajos de un concurso realizado en las escuelas República de México y Benito Juárez, que cuentan con el apoyo de la embajada.
Ecos del recuerdo
La celebración, que también incluyó la venta de comida mexicana, estuvo marcada por la música. La primera en subir al escenario fue la cantante guatemalteca Marián Corzo, quien comentó que lleva seis años actuando en ese lugar. Se vistió como catrina e interpretó canciones guatemaltecas y mexicanas como Amor eterno, La Llorona y Luna de Xelajú.

La Marimba Femenina de Concierto Ixoquib’ Ajq’ojomab, del Ministerio de Cultura y Deportes, fue la segunda en presentarse en el escenario y ofreció una fusión de temas tradicionales, incluyendo obras emblemáticas de compositores como Domingo Bethancourt y Paco Pérez, además de melodías mexicanas. Su actuación también incluyó Luna de Xelajú, interpretada vocalmente por Marián Corzo.
Para concluir el concierto Ecos del recuerdo, la cantante mexicana Anashel llegó al escenario y presentó su espectáculo Entre flores de recuerdos, dedicado al Día de Muertos, el cual combina reflexiones, humor y canciones emblemáticas del repertorio mexicano como México lindo y querido, Como México no hay dos, Recuérdame y Viva México, entre otras.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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