Los entusiastas de la astronomía tienen un motivo especial para levantarse temprano el 22 de octubre, ya que será posible observar la lluvia de meteoros Oriónidas, que, según el astrónomo Edgar Castro Bathen, director del Instituto de Astronomía de la Universidad Galileo, es el evento más anticipado del mes.
Todo un reto
Castro señala que el mejor momento para presenciar este fenómeno será en la madrugada del 22 de octubre, entre la 1:30 y las 4:30 horas, ya que en ese intervalo la luna habrá desaparecido. “La manera adecuada de observarlo es a simple vista, dirigiendo la mirada hacia el cenit (el punto más alto del hemisferio celeste) durante ese tiempo”, agrega. No obstante, advierte que las condiciones meteorológicas pronosticadas no son favorables.
El especialista menciona el pronóstico que indica que “el cielo estará mayormente nublado tanto de día como de noche”. Además, se detalla que la cobertura de nubes persistirá durante la madrugada.
“El principal obstáculo para la observación astronómica en la localidad será la cobertura de nubes, por lo que será conveniente buscar áreas despejadas o trasladarse a zonas de mayor altitud y menos contaminación lumínica… si la nubosidad continúa en el valle central, no se podrán observar”, enfatiza el astrónomo.
Castro menciona que en Guatemala, las posibilidades de visualizar la lluvia de meteoros son variables y destaca las siguientes condiciones:
- En Oriente (Zacapa, Chiquimula, El Progreso y Jalapa), el corredor seco y los valles de oriente tienen humedad mucho menor, durante las madrugadas, ofreciendo ventanas con cielo parcialmente despejado o despejado.
- En el Altiplano Occidental a gran altitud (Totonicapán, Quetzaltenango, partes altas de San Marcos y Huehuetenango) si la nubosidad baja, las cumbres y miradores elevados quedarán por encima del colchón de nubes con cielo despejado.
- En la Meseta Central y Valle de la Ciudad de Guatemala (Sacatepéquez, Chimaltenango, Guatemala), usualmente hay estratocúmulos y niebla residual hasta las primeras horas de la mañana, no se pronostican cielos claros, solo intermitentes si hay viento norte.
- Bocacosta y Litoral del Pacífico (Escuintla, Suchitepéquez, Retalhuleu, San Marcos bajo). Aquí la evaporación del Pacífico combinada con la brisa marina sostiene nubosidad y tormentas durante la noche, pero se despeja en la madrugada.
- Con muy baja probabilidad de avistamiento por cielo nublado o lloviznas, estarán la Franja Transversal del Norte y Caribe (Alta Verapaz, Izabal, norte de Quiché), porque mantiene nubosidad constante y lloviznas nocturnas.
- En Petén, la probabilidad baja. Hay frecuente niebla y nubes fijas en las madrugadas.
Para conocer el nivel de visibilidad en su ubicación específica, se puede visitar el sitio: >¿Qué son? Según fuentes especializadas en astronomía, las Oriónidas son una de las dos lluvias de meteoros vinculadas al cometa Halley. Su nombre proviene del punto del cielo del que parecen surgir, denominado radiante, que se sitúa en la constelación de Orión. Según el sitio Orionid, “las lluvias de meteoros fueron inicialmente llamadas ‘estrellas fugaces’ y el primero en asociarlas con los cometas fue E.C. Herrick en el siglo XIX”. Este investigador llevó a cabo observaciones entre 1839 y 1840, y posteriormente A. S. Herschel elaboró el primer registro documentado que ofreció pronósticos precisos para la siguiente lluvia de meteoros. La Sociedad Española de Astronomía (SEA) explica que una lluvia de estrellas o meteoros “ocurre cuando pequeñas partículas de polvo, provenientes de un cometa, ingresan a la atmósfera terrestre a gran velocidad y se desintegran por fricción, generando el rastro luminoso que conocemos como meteoro o estrella fugaz”. El sitio starwalk.space aclara que el cometa Halley ha pasado en numerosas ocasiones por el sistema solar interior, dejando corrientes de polvo y pequeñas partículas a lo largo de su trayectoria. “Después de innumerables pasadas, estos restos se han dispersado a lo largo de gran parte de la órbita del cometa. Dos veces al año, la Tierra cruza diferentes zonas de esta corriente de partículas, dando origen a las Oriónidas en octubre y a las Etta Acuáridas en mayo.”
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








