Ayer se continuó presenciando dolor, muerte y devastación. Al momento de cerrar esta edición, el número de fallecidos superaba los 93, aunque se esperaba que la cifra aumentara a medida que llegaran más reportes de las diferentes regiones.
Las autoridades locales han evacuado a 46 mil personas, principalmente en Zacapa, Izabal, Alta Verapaz, Petén y Chiquimula. En la capital, alrededor de dos mil 500 personas fueron trasladadas desde áreas de riesgo, según informó la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).
El presidente Álvaro Arzú declaró ayer que el estado de calamidad pública y la alerta roja se mantendrán indefinidamente en todo el territorio nacional.
Impacto humano
La madrugada de ayer fue testigo de escenas desgarradoras en las zonas marginales de la capital, donde los derrumbes y deslaves resultaron en 55 muertes, 70 heridos y dos mil 53 evacuados.
Blanca Estela Girón, de 33 años, quien reside en el asentamiento Santa Luisa, zona 3, compartió: “Salimos de nuestra casa de milagro, teníamos mucho temor. No podíamos abandonar el hogar porque estaba oscuro y llovía intensamente. Escuchamos un estruendo y fue en la madrugada cuando nos dimos cuenta de que era un derrumbe”.
Esta es solo una de las numerosas historias que compartieron ayer los habitantes de 16 colonias periféricas.
“Nos salvamos de milagro. Salimos de nuestra casa a la una de la mañana. Luego, el derrumbe arrasó con todo”, narró Oswaldo Blanco, en Mixco.
Herlindo Aldana López, de 40 años, sobrevivió a uno de los seis derrumbes en la ruta hacia Ciudad Quetzal. “Estábamos caminando, alrededor de las 5:15, cuando vimos que un paredón se venía hacia nosotros. Gracias a Dios salimos sin heridas”, comentó. En Amatitlán se reportaron al menos 15 desaparecidos debido al desbordamiento del río Michatoya. Los Bomberos Municipales informaron que unas 216 casas quedaron destruidas.
Al cierre de esta edición, los cuerpos de 55 personas, incluidos niños y adultos, se encontraban en la morgue judicial, tras ser soterrados, aunque se cree que aún podrían encontrarse más cadáveres bajo el barro y los escombros.
Las colonias más impactadas en la capital fueron Santa Luisa y Trinidad, en el barranco de la zona 3, con 21 muertos; las labores de rescate se complicaron debido al terreno inclinado. Algunas personas se negaron a evacuar para proteger sus pertenencias, lo que les costó la vida.
Destrucción vial
Se estima que la reparación de la red vial del país no estará completamente finalizada hasta finales de año, y los 25 puentes dañados serán reconstruidos. “El tránsito en las carreteras se reestablecerá en 48 horas; no obstante, requerimos varias semanas de trabajo intenso para recuperarlas, y calculamos que para finales de año estarán como antes”, explicó Fritz García-Gallont, ministro de Comunicaciones y Obras Públicas. Las vías interrumpidas se encuentran en Escuintla, Quetzaltenango —con más de 25 derrumbes—, Chiquimula, Izabal y Zacapa.
Se han enviado contingentes de ayuda por parte de países amigos para asistir a los damnificados en los albergues.
*Con información de la edición 15,352
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