Desde su creación hace tres años, Casa Guardabarranco dedica el mes de octubre a honrar la memoria de Miguel Ángel Asturias y su hijo Rodrigo Asturias Amado (Gaspar Ilom), quienes celebraban sus cumpleaños en este mes. Ambos son el abuelo y el padre de Luis Rodrigo Asturias Schaub, director del proyecto cultural, junto a su esposa Daniela Ruiz Granados, educadora y descendiente de Severo Martínez Peláez. Este año, con la repatriación anunciada de los restos de Asturias, la celebración contará con un invitado especial: Roberto González Goyri.
A través de la exposición Permanencia, los asistentes pueden observar un diorama que representa el estudio del Maestro González Goyri, así como bocetos de sus obras, grabados y diplomas que reflejan algunos de sus más destacados logros. Esta muestra destaca diversas facetas de Goyri, quien celebró su centenario de nacimiento hace dos años.
El texto de presentación de la exposición menciona que González Goyri conoció a Miguel Ángel Asturias cuando tenía 21 años, durante la fase final de sus estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP). Su maestro, Antonio Tejeda Fonseca, le sugirió crear un busto del escritor, lo que lo llevó a buscarlo en su oficina en El Diario del Aire. González Goyri recuerda ese primer encuentro: ‘Con toda la timidez del caso —que siempre ha sido una de mis características— le expresé mi deseo de hacerle un retrato escultórico…’. Este trabajo comenzó en 1945, cuando Asturias ya era un autor reconocido, aunque su novela El Señor Presidente aún no se había publicado y faltaban 20 años para que recibiera el Premio Nobel de Literatura.

En la página de Facebook dedicada al artista visual, se cita un pasaje del libro Reflexiones de un artista, donde González Goyri menciona: ‘Cuando di por concluido el retrato en arcilla, solo le pedí a Miguel Ángel que me ayudara con el costo de la fundición en cemento. De mi parte, honorarios no le cobré un centavo. El trabajo de moldeo y fundición me lo hizo don Juanito Álvarez y cobró Q20 (¡Ah tiempos aquellos!).’
La página también menciona que el reencuentro entre ambos artistas ocurrió en 1966, en la última visita de Asturias a Guatemala. Se indica que esta escultura tiene reproducciones en la Biblioteca Nacional, el parque de Salamá que lleva el nombre de Asturias, así como en Honduras, Nicaragua, Buenos Aires y París.
El espacio y el encuentro
En el diorama que representa el estudio del Maestro González Goyri se pueden ver sus herramientas de trabajo. Las paredes están adornadas con fotografías históricas y una variedad de reconocimientos que obtuvo a lo largo de sus 60 años de carrera, incluyendo la Orden del Quetzal en grado de Oficial, concedida en 1961 durante el gobierno de Julio César Méndez Montenegro. También se exhiben bocetos de varias obras y piezas de serigrafía con diferentes motivos, incluidos algunos navideños.

La muestra está curada por el artista visual Selvin García, quien resalta que los expositores que han pasado por la sala de exposiciones de Guardabarranco son artistas con un legado importante.
Rodrigo Asturias afirma que ‘en este caso es una residencia honorífica, porque el artista ya no está con nosotros, pero es como si estuviera presente. Aquí se pueden ver cosas que no se encuentran en una galería’.
Luisa Fernanda González, hija del artista, comentó que su padre era un hombre muy disciplinado. ‘Era un gran trabajador. Desde las 8 de la mañana ya estaba en su labor, incluso algunos fines de semana’, asegura. También recuerda que por las tardes disfrutaba visitar los cafés tradicionales del Centro Histórico.
‘Él buscaba inspiración en lo cotidiano. Muchas veces, viajábamos para apreciar paisajes, pero también encontraba inspiración en visitas al mercado o al recorrer las calles. Recuerdo una ocasión en que mencionó que al caminar por el centro, vio a una niña vendedora que, a través de una vitrina, miraba un televisor que mostraba caricaturas. La expresión de inocencia en el rostro de la niña lo impactó’, detalla González. Agrega que aunque su padre apreciaba la belleza en esos momentos, también abordó temas sociales como la pobreza.
Daniela Ruiz señala que otro lazo que motivó la exposición del Maestro González Goyri es la proximidad de su casa, también situada en Ciudad Nueva, al espacio cultural.

La casa y el vecindario
Casa Guardabarranco es un proyecto cultural independiente ubicado en la zona 2. Nació como un espacio alternativo para el diálogo, la investigación y la producción artística. Antes de ser el hogar de Daniela Ruiz y Luis Rodrigo Asturias, el edificio albergaba una maquila. Durante la pandemia, Ruiz y Asturias observaron cómo sus amigos artistas se quedaban sin lugares para desarrollar sus talentos, lo que impulsó la idea de ofrecer el espacio a través de residencias artísticas, musicales y gastronómicas.

Para adaptarse a sus nuevas funciones, el espacio fue restaurado y reacondicionado por el arquitecto y urbanista Álvaro Véliz. El nombre del lugar proviene de su ubicación al borde del barranco, donde es visitado por una variedad de animales, entre ellos los guardabarrancos.
Además de la exposición que estará disponible durante octubre, las actividades incluirán una cena temática con dos chefs. Uno de ellos es Marco Godoy, quien colabora con Guardabarranco, y el otro es Marcos Sáenz, nieto de Roberto González Goyri.

Las instalaciones albergan actividades como exposiciones, conciertos y cenas temáticas, priorizando la proyección en la colonia Ciudad Nueva donde se encuentra, especialmente entre los escolares. Los interesados en participar deben visitar su página oficial Casaguradabarranco.com y sus redes sociales para solicitar la dirección y el acceso para asistir.

Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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