Por Rafael Matta Retana
Desde las 11:30 horas de ayer, el santuario de la Villa de Esquipulas fue elevado al prestigioso estatus de basílica nacional y de Centroamérica, gracias a la lectura de las bulas pontificias por monseñor Mario Casariego, obispo auxiliar de la arquidiócesis. Este templo fue inaugurado en enero de 1759.
La ceremonia, que atrajo a miles de feligreses y líderes de la iglesia de Centroamérica y Panamá, comenzó a las 5 de la mañana con misas rezadas.
A las 9 de la mañana, tuvo lugar la solemne procesión del Santísimo Sacramento, que partió de la iglesia parroquial hacia el histórico santuario.
El evento contó con la presencia del presidente de la república, general e ingeniero Miguel Ydígoras; el presidente del Organismo Judicial, Hernán Morales Dardón; el presidente del Legislativo, Rubén Flores Avendaño; y el alcalde de la ciudad, Luis Fernando Galich. También estuvieron presentes representantes de los gobiernos de El Salvador y Honduras.
Asistentes del evento
El templo barroco estaba completamente lleno, dificultando el movimiento en su interior. Peregrinos de diversas naciones se encontraban en oración. El santuario brillaba con una hermosa iluminación, mientras miles de candelas eran sostenidas por los feligreses.
Un coro formado por estudiantes de colegios católicos de la capital interpretaba cantos religiosos. La misa fue oficiada por monseñor Mariano Rosell y Arellano, arzobispo de Guatemala y prelado nullius de Esquipulas. La bula, firmada por el papa Juan XXIII el 27 de enero de 1961, fue leída tanto en latín como en español.
Escribir la historia
Este artículo es parte de una serie conmemorativa por nuestras bodas de diamante, que presenta un recorrido por noticias significativas en la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio de nuestra misión de servicio.
*Texto de la nota original con leves acotaciones
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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