El sábado 21 de marzo, a las 7 de la mañana, un grupo de familiares, religiosos y personas que se identifican con la historia del fraile se congregaron en la 8a. calle y avenida Elena para llevar a cabo un viacrucis que rememora la muerte y pasión de Jesús, así como el ejemplo de vida del fraile, quien
El lugar de la reunión es el mismo donde el fraile encontró la muerte. Este viacrucis se realiza en un año significativo, ya que se anticipa la beatificación del guatemalteco. El papa León XIV firmó el 22 de enero de 2026 un decreto que reconoce el ‘martirio’ del fraile franciscano guatemalteco Augusto Rafael Ramírez Monasterio, quien fue asesinado ‘por odio a la fe’ en Guatemala en 1983, y será proclamado beato en un futuro cercano.
Esta resolución allana el camino hacia su beatificación, ya que, al ser reconocido como mártir, no se requiere la validación de un milagro.
El viacrucis cuaresmal se lleva a cabo en el año jubilar franciscano y es la séptima edición de este evento, aunque representa la primera tras la pandemia, según explicó Ana Morales Ramírez, sobrina de fray Augusto.
Ana menciona que desde el siglo XVII, la costumbre de manifestar la fe recorriendo los 14 puntos del viacrucis se ha extendido a diversas comunidades cristianas en todo el mundo. San Bernardo de Claraval, san Francisco de Asís y san Buenaventura de Bagnoregio fueron figuras clave en la instauración de este rito.

Con la colaboración de Bomberos Municipales y Emetra, los participantes caminaron desde la avenida Elena hasta el lugar donde falleció el sacerdote, donde se encuentra una placa conmemorativa. Cada estación incluía, además de la mención de la pasión y muerte de Jesús, una reflexión sobre cómo en la vida de fray Augusto también se vivieron experiencias de martirio, así como una invitación a la esperanza y la fortaleza.
En la estación que recordaba a Jesús cargando su cruz, se resaltaba que fray Augusto aceptó con amor su misión sacerdotal, abrazando la cruz que implicaba servir en tiempos difíciles y proteger el secreto de confesión.
Al recordar la caída de Jesús, se mencionó que el fraile sintió el peso del miedo y el dolor cuando fue capturado y arrojado al suelo, siendo atropellado por el vehículo de sus captores.

Durante el recorrido, también se escuchó una grabación de la voz de fray Augusto y se realizó una oración.
Al finalizar el recorrido, la familia expresó su esperanza de confirmar la fecha de la beatificación después de casi 25 años en la causa.

La muerte de fray Augusto Ramírez Monasterio
El 8 de noviembre de ese año, se publicó una nota sobre un ataque en el Anillo Periférico, zona 3, cerca del puente El Incienso.
El 9 de noviembre, se reportó en portada la muerte violenta de Ramírez Monasterio, un sacerdote querido y respetado en la comunidad franciscana y en Antigua Guatemala, donde estaba a cargo del templo de San Francisco El Grande. Nació el 5 de noviembre de 1937 y fue secuestrado y asesinado el 7 de noviembre de 1983.
La nota del día indicaba: ‘El padre Augusto Rafael Ramírez Monasterio, de 46 años, miembro de la Orden Franciscana, superior general de la iglesia de San Francisco de la Antigua Guatemala y presidente del Comité del Hermano Pedro, fue identificado como el cadáver encontrado en la noche anterior en el Anillo Periférico, cerca del puente Martín Prado Vélez, zona 3.’
Se destacó que ‘el cuerpo del sacerdote, quien también era consejero de la Orden Franciscana en Centroamérica, presentaba lesiones y balazos, y fue reconocido por un sobrino en la morgue de La Verbena, donde había sido llevado la noche anterior y estuvo a punto de ser enterrado como desconocido, debido a la falta de documentación.’ Estos hallazgos sugirieron que el sacerdote había sido torturado antes de su muerte y que esa podría ser la razón por la cual estaba descalzo al ser encontrado.
El religioso había celebrado su cumpleaños el 5 de noviembre y se encontraba en la capital para recibir a otro miembro de la orden en el Aeropuerto La Aurora. Durante esos días, había planeado un viaje a El Salvador para descansar.
El cuerpo del padre Ramírez Monasterio fue velado el 8 de noviembre en Funerales Reforma, zona 9, de donde partió el cortejo hacia Antigua Guatemala, donde, tras una misa de cuerpo presente, fue sepultado en la iglesia de San Francisco El Grande, la cual dirigió durante cinco años.
Las exequias de Ramírez Monasterio fueron un evento significativo el 9 de noviembre de ese año. San Francisco El Grande no pudo albergar a miles de dolientes que llegaron de diversas partes del país. En los funerales hubo la presencia de seglares, religiosos, asociaciones y extranjeros que lloraron la pérdida de un querido pastor.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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