A lo largo de los años, los investigadores han estado intentando resolver el enigma de los pacientes con insuficiencia renal que fallecen debido a complicaciones cardíacas.
Recientemente, los científicos han afirmado haber hallado una pista que podría explicar el elevado riesgo de insuficiencia cardíaca en personas con enfermedad renal crónica, lo que podría tener importantes repercusiones para el diagnóstico y tratamiento de estas dos condiciones de salud prevalentes.
Un estudio reciente reveló que los riñones enfermos liberan pequeñas partículas que resultan tóxicas para el corazón, de acuerdo a los hallazgos publicados en la revista revisada por pares Circulation.
“Nuestro objetivo era entender esta comunicación entre el riñón y el corazón”, comentó Uta Erdbrügger, profesora asociada de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia y coautora del estudio. “Encontramos que existen moléculas que se comunican entre el riñón y el corazón”.
Este hallazgo molecular está aportando claridad sobre una manera en que el riñón y el corazón están interconectados, y en este caso, con un efecto adverso, explicó Susmita Sahoo, autora principal del estudio y profesora asociada de medicina en el Instituto de Investigación Cardiovascular de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai.
“Nadie había demostrado antes esta relación causal”, mencionó Sahoo.
– – –
La relación entre el riñón y el corazón
La conexión entre la enfermedad renal crónica y las condiciones cardíacas está bien documentada. Estudios indican que la gravedad de las complicaciones cardiovasculares se relaciona con el grado de insuficiencia renal. Algunas estimaciones sugieren que más de la mitad de los individuos con enfermedad renal avanzada desarrollan problemas cardiovasculares.
“La insuficiencia cardíaca y la enfermedad renal son condiciones muy interrelacionadas”, afirmó Janani Rangaswami, nefróloga y profesora de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad George Washington, quien no participó en el estudio. “Casi uno de cada dos pacientes con insuficiencia cardíaca presentará algún grado de disfunción renal, y la enfermedad renal es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de insuficiencia cardíaca”.
La insuficiencia renal provoca la retención de líquidos, lo que puede sobrecargar el músculo cardíaco, explicó Samir Parikh, presidente de la Sociedad Americana de Nefrología. Además, la enfermedad renal puede causar desequilibrios electrolíticos, lo que puede llevar a ritmos cardíacos peligrosos. Esta condición también está asociada con un endurecimiento acelerado de las arterias, lo que puede resultar en infartos.
“Cada paso que se pierde en la función renal supone un estrés cada vez mayor para el corazón”, afirmó Parikh. “El riñón tiene una profunda influencia en la salud del corazón en todas sus dimensiones”.
La relación entre problemas renales y cardíacos también puede atribuirse a factores de riesgo compartidos, como la hipertensión, el tabaquismo y la diabetes. Sin embargo, el autor del estudio señaló que esta hipótesis no explica completamente por qué los pacientes renales tienen una mayor probabilidad de sufrir también insuficiencia cardíaca.
– – –
Investigando la conexión
En su búsqueda de respuestas, los investigadores se enfocaron en vesículas microscópicas llenas de líquido, que son producidas por casi todas las células y actúan como mensajeros en el organismo. Conocidas como vesículas extracelulares, estas partículas transportan proteínas y otros materiales entre células y órganos.
Los científicos recolectaron muestras de sangre de aproximadamente 50 personas, incluyendo pacientes con diferentes grados de enfermedad renal, así como de individuos sanos. Notaron que la sangre de los enfermos contenía vesículas portadoras de un tipo de ARN no codificante, el material genético que regula funciones vitales, que tenía un efecto tóxico en el tejido cardíaco. Estas vesículas dañinas eran producidas por los riñones deteriorados y no se encontraron en las muestras de sangre de pacientes sanos.
En las primeras pruebas de laboratorio realizadas con ratones, los investigadores descubrieron que disminuir las vesículas extracelulares en la sangre mediante un medicamento mejoraba la función cardíaca y mostraba menos signos de insuficiencia cardíaca, incluso en ratones con riñones enfermos.
– – –
Cambio de atención
Rangaswami comentó que el estudio fue “muy riguroso científicamente” y abordó una brecha en la comprensión de los factores específicos del riñón que afectan al corazón.
“Esa es un área muy poco comprendida en toda esta relación entre la enfermedad cardíaca y renal”, mencionó.
Sahoo indicó que los hallazgos de su equipo podrían ayudar a detectar enfermedades cardíacas en pacientes renales antes de que presenten síntomas.
“Al medir estos microARN cardiotóxicos, es posible predecir, identificar o diagnosticar a pacientes que están en riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca”, afirmó.
La investigación también podría influir en las recomendaciones de tratamiento, añadió Erdbrügger, coautora del estudio y nefróloga en ejercicio. Por ejemplo, Erdbrügger comentó que si supiera que uno de sus pacientes renales tiene un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, consideraría un tratamiento más agresivo, aumentando las dosis de los medicamentos o utilizando combinaciones más complejas de medicamentos.
“Realmente nos encaminamos hacia la medicina de precisión”, afirmó. “Cuanto mejor comprendamos la fisiopatología o los mecanismos, mejor podremos intervenir y desarrollar un nuevo fármaco”.
Pero ella y otros expertos advirtieron que se necesita más investigación.
“Estos son posibles biomarcadores y posibles dianas terapéuticas”, afirmó Joseph Vassalotti, director médico de la Fundación Nacional del Riñón, quien no participó en el estudio. “Todo esto es preliminar, y se requiere mucho trabajo adicional para validar estos hallazgos y determinar su aplicabilidad diagnóstica y terapéutica”.
Erdbrügger dijo que los científicos están trabajando en un estudio mucho más grande y a largo plazo para rastrear si las personas con enfermedad renal crónica desarrollan afecciones cardíacas.
– – –
Conozca su riesgo
Mientras tanto, los expertos instan a las personas a mantenerse al tanto de la salud de sus riñones.
Es fundamental conocer las probabilidades de desarrollar enfermedad renal, afirmó Parikh. Añadió que simples análisis de sangre y orina permiten diagnosticar la afección.
Algunos factores de riesgo incluyen:
- Diabetes
- Hipertensión
- Antecedentes familiares de enfermedad o insuficiencia renal.
- Para las mujeres, condiciones adversas del embarazo como diabetes gestacional y preeclampsia.
Si tiene alguno de estos factores de riesgo, Rangaswami recomendó hablar con un médico sobre cómo controlar la salud de sus riñones.
“Cuando pensamos en la salud renal, debemos comprender que preservarla es fundamental para preservar la salud cardíaca”, afirmó Rangaswami. “Contamos con muchísimas terapias increíbles que realmente pueden estabilizar la función renal”.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








