Desde finales de 2025, se han reportado casos de sarampión en Guatemala. A continuación, te proporcionamos información sobre la situación actual de la enfermedad en el país, sus síntomas, modos de contagio y medidas de prevención para que puedas cuidar de tu salud y la de tus seres queridos.
OPS emitió alerta epidemiológica por incremento de casos en América
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió un aviso el 3 de febrero de 2026 debido al notable aumento de casos de sarampión en varios países de América.
Si bien los registros no superan los del 2019, año en que se registró el mayor número de casos en los últimos 22 años, en 2025 se documentó la cifra más alta de casos confirmados de sarampión.
Los datos de los primeros meses de 2026 indican que el número de personas afectadas por la enfermedad sigue en aumento. Para la OPS, esta situación representa una señal de alerta y, por lo tanto, exhorta a los gobiernos a fortalecer la vigilancia y la vacunación, así como a tomar medidas inmediatas y adecuadas.
Daniel Salas, director del Programa de Inmunización de la OPS, comentó que una de las principales razones del resurgimiento de la enfermedad en América es la falta de vacunación.
«El sarampión es extremadamente contagioso. Una sola persona puede infectar hasta 18 más, y pueden surgir complicaciones graves, hospitalizaciones e incluso la muerte, especialmente en niños pequeños, lactantes y personas no vacunadas», explicó Salas.
Por lo tanto, la vacunación, la vigilancia y una respuesta rápida son esenciales para frenar la propagación del contagio.

Situación del sarampión en Guatemala
Aunque los países con más casos entre 2025 y 2026 son México, Canadá y Estados Unidos, Guatemala se posiciona como el país con más casos registrados en Centroamérica.
En 2025, se confirmó un caso de sarampión en Guatemala en una niña de 2 años en el departamento de Guatemala. El aumento de casos se observó a finales de 2025 y principios de 2026, registrándose 41 casos en 9 departamentos del país, que incluyen Sololá, Guatemala, Izabal, Escuintla, Totonicapán, Quetzaltenango, Jalapa, Baja Verapaz y Petén.
Las personas afectadas tienen entre 5 meses y 46 años, siendo los grupos de edad de 15 a 19 años y de 30 a 39 años los más impactados. Del total de casos, un 44% no estaba vacunado.
Treinta y uno de los casos reportados corresponden a personas que asistieron a un evento masivo en Santiago Atitlán, Sololá, entre el 10 y el 14 de diciembre de 2025.
Síntomas y formas de contagio
El sarampión es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente a niños y personas no vacunadas. Se transmite a través de gotas provenientes de la nariz, boca y faringe de individuos infectados. Cuando una persona infectada habla, estornuda o tose, las partículas del virus pueden permanecer en el ambiente y en superficies por hasta 2 horas.
Los primeros síntomas aparecen entre 8 y 12 días después de la infección. Se presenta fiebre alta, secreción nasal, enrojecimiento ocular y pequeñas manchas blancas en la mucosa de la mejilla.
Unos días después, se desarrollan erupciones cutáneas que comienzan en la cara y el cuello, extendiéndose gradualmente al resto del cuerpo.
Si presentas alguno de estos síntomas, acude a tu centro de salud u hospital más cercano. También se aconseja evitar reuniones y visitas, usar mascarilla al salir y no automedicarse.

Prevención
La vacunación es la única manera efectiva de prevenir el sarampión. Se estima que nueve de cada diez personas no vacunadas pueden contraer el virus tras la exposición.
Aunque la vacuna es recomendada para toda la población, es especialmente crucial para viajeros, personal de salud, estudiantes de áreas sanitarias, personal de socorro, comadronas y trabajadores del sector hotelero y turístico.
En el caso de los niños, la primera dosis debe administrarse al cumplir un año y la segunda a los 18 meses. Los adultos que no tengan el esquema de vacunación completo o que no recuerden haber sido vacunados pueden acudir a los centros de salud para recibir la vacuna correspondiente.
El sarampión puede causar complicaciones severas, como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones de oído y neumonía. Estos riesgos son mayores en niños desnutridos y en personas con sistemas inmunológicos comprometidos, por lo que la prevención a través de la vacunación es vital.
Ten en cuenta esta información para proteger tu salud y no dudes en compartirla si conoces a alguien a quien le pueda ser útil.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








