El 21 de diciembre pasado, finalizó su serie de presentaciones en la Ciudad de México en el marco de la mencionada gira. Durante su tiempo en el país, aprovechó para explorar algunos lugares icónicos, como la Casa Azul de Frida Kahlo y el Museo Nacional de Antropología, donde tuvo la oportunidad de realizar una visita privada junto a autoridades del lugar.
La controversia estalló cuando Bad Bunny se despidió del país publicando varias historias en su cuenta de Instagram, entre las cuales había una en la que se le veía tocando una de las piezas arqueológicas que estaban en exhibición en el museo.
Las fotografías, que se propagaron rápidamente en las redes sociales, generaron interrogantes hacia el personal del museo y las autoridades culturales del país, quienes fueron acusados de brindar un trato privilegiado al artista, dado que tocar esas piezas está prohibido para el público general, según lo señalado por Infobae.
Uno de los reclamos provino de la cuenta de Instagram Terror museos, que criticó la disparidad de trato entre los visitantes comunes y las figuras públicas.
“¿Qué sucede en el Museo Nacional de Antropología cuando intentan acercarse o tocar las piezas? ¿Se les permite como a Bad Bunny tomarse una foto en su visita ‘privada’?”, cuestionó la cuenta, dirigiéndose al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y a la Secretaría de Cultura.
La publicación incluyó una captura de pantalla de la historia compartida por el artista, lo que desató una avalancha de comentarios: algunos criticaron la permisividad de las autoridades mexicanas, mientras que otros defendieron la acción del cantante.
Tres días después de las acusaciones, el INAH confirmó que Bad Bunny efectivamente tocó una pieza en exhibición. Según lo indicó en su cuenta de X (anteriormente Twitter), durante la visita de Benito Antonio Martínez Ocasio al Museo Nacional de Antropología ocurrió un incidente.
El INAH aclaró que la visita, efectuada el 17 de diciembre, se llevó a cabo bajo la supervisión del personal del museo. “El artista colocó la mano sobre la estela”, mencionó la institución, añadiendo que el personal le recordó que estaba prohibido tocar las piezas, por lo que el músico retiró su mano de inmediato.
En su comunicado, el INAH reafirmó que, como es de conocimiento general, “el contacto físico con bienes arqueológicos está prohibido”, aunque no se especificó si se tomarán medidas adicionales. Hasta el momento, el museo no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el incidente.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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