Se han enviado 950 muestras únicas de semillas guatemaltecas al Banco Mundial de Semillas, que se encuentra en Svalbard, Noruega. Con esto, Guatemala se convierte en el país número 132 en proteger su patrimonio genético en esta reserva global, asegurando su conservación y resguardo a largo plazo.
Guatemala en el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, Noruega
Cinco semillas de Guatemala están ahora almacenadas en la Bóveda del Fin del Mundo, el depósito de semillas más grande del mundo, situado en Svalbard, Noruega.
Este depósito alberga más de 1 millón de muestras de semillas de diversas partes del mundo y, ahora, también incluye variedades de maíz, frijol, ayote, bledo y teocintle de Guatemala.
Oficialmente conocido como Banco Mundial de Semillas de Svalbard o Bóveda Global de Semillas, este almacén tiene como misión proteger especies de cultivos que son cruciales para la alimentación y la agricultura, asegurando su disponibilidad en el futuro.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación —MAGA— confirmó la inclusión de Guatemala en el Banco Mundial de Semillas de Svalbard el 26 de febrero de 2026. La institución destacó que esto representa un «logro histórico en la protección de su patrimonio genético» en su sitio web.
Este logro fue posible gracias a la colaboración del MAGA, a través del Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas —ICTA—, con el apoyo de Crop Trust, la Secretaría del TIRFAA —FAO— y el Gobierno de Noruega.
Semillas guatemaltecas en Noruega
Guatemala envió más de 900 muestras únicas de semillas de maíz, frijol, ayote, bledo y dos variedades de teocintle.
La inclusión en la Bóveda del Fin del Mundo asegura la protección del legado agrícola del país. El Ministerio de Agricultura enfatizó que «estas semillas representan no solo un valor agrícola, sino también cultural y ambiental para Guatemala».

Sobre la Bóveda
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard fue inaugurada en 2008 con el objetivo de resguardar copias de semillas de bancos genéticos de todo el mundo.
Su función principal es servir como respaldo ante desastres naturales, conflictos armados o crisis climáticas que puedan amenazar la diversidad de cultivos esenciales para la alimentación humana.
La bóveda fue construida en el interior de una montaña en la isla de Spitsbergen, a más de 100 metros de profundidad, en una zona de permafrost que ayuda a mantener las semillas a temperaturas bajo cero de manera natural.
Dentro de su estructura, las muestras se conservan a -18 grados Celsius, en estantes sellados y protegidos de la humedad. Este diseño asegura que, incluso en caso de fallas eléctricas, el frío del entorno ártico mantenga el material genético durante décadas o incluso siglos.
En la actualidad, la instalación alberga más de 1,200,000 muestras de semillas de diferentes países. Cada nación mantiene la propiedad de sus semillas y tiene la opción de retirarlas cuando lo necesite.

Es alentador saber que las semillas de Guatemala ahora forman parte de la Bóveda Global, asegurando su protección y conservación a largo plazo para las generaciones futuras.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








