A través de sus redes sociales, el actor comunicó que él y su familia habían dejado su hogar en la costa norte de Oahu, Hawái, debido a las inundaciones que han afectado la zona desde el viernes 20 de marzo.
En un video que compartió el sábado 21 de marzo en sus historias de Instagram, el estadounidense de 46 años expresó: ‘Estamos a salvo por ahora, pero hay muchas personas que no lo están, así que les enviamos todo nuestro amor’.
Momoa mencionó que la situación es ‘bastante intensa’ y mostró imágenes de los daños cerca de la casa de su padre, describiéndolos como ‘una locura’.
Poco después, el artista subió un nuevo video donde detalla la difícil situación en el área y cómo han estado colaborando con alimentos para quienes más lo necesitan.
El actor compartió: ‘Aloha a todos, estas últimas semanas han sido difíciles. Las tormentas, inundaciones y la lluvia constante en Oʻahu han impactado a muchas personas, especialmente a aquellas que ya enfrentaban problemas. Ver a familias desplazadas, comunidades luchando y a nuestros vecinos sin hogar siendo los más afectados es doloroso’.
En su publicación, también agradeció a quienes se han unido en la causa de brindar ayuda a los vecinos y a las comunidades más impactadas.
‘Pasamos tiempo en el lado oeste, tratando de mostrar cariño, llevar comida y recordarles a nuestros vecinos que están siendo vistos, que estamos con ustedes y que no están solos. Eso es aloha: apoyarnos mutuamente en los momentos difíciles’, enfatizó.
El artista había planeado un concierto benéfico con su banda Öof Tatatá; sin embargo, anunció su cancelación, subrayando que lo más importante es la seguridad de todos.
La tormenta en la zona ha generado lluvias intensas que las autoridades han calificado como las peores en la isla en más de dos décadas. Además, el mal tiempo ha causado deslizamientos de tierra, árboles caídos y crecidas que han forzado a los residentes a evacuar.
La alerta aumentó en torno a la presa Wahiawa, una estructura de 120 años que los funcionarios consideran en riesgo de colapso inminente. En menos de 24 horas, el nivel de agua subió de 79 a 84 pies (aproximadamente 24 metros), quedando a 1.8 metros de su capacidad máxima.
Las autoridades de Honolulú ordenaron la evacuación de más de cinco mil residentes de las áreas urbanas situadas aguas abajo de la presa.
Además, más de 230 personas fueron rescatadas durante la emergencia; otras 130 fueron alojadas en refugios y alrededor de diez fueron hospitalizadas por hipotermia. Mientras tanto, las estimaciones oficiales indican que los daños en infraestructura, viviendas y redes de transporte superan los mil millones de dólares.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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