El acto de regalar simboliza un signo de cariño, amabilidad o cortesía; incluso puede interpretarse como una manera de manifestar amor hacia alguien. Por otro lado, la costumbre de ofrecer regalos en Guatemala tiene orígenes históricos fascinantes y, además, es una práctica social profundamente enraizada en el país en ciertas ocasiones.
“En Guatemala, el acto de intercambiar regalos se observa en cualquier momento del año, especialmente en la época navideña, siendo una costumbre social habitual. Este gesto representa afecto, admiración, respeto y aprecio hacia los demás”, señala el sociólogo Ricardo Ortiz.
El especialista agrega que, a través de este intercambio, los guatemaltecos intentan fortalecer sus relaciones interpersonales y mostrar su afecto hacia sus seres queridos. De acuerdo con Ortiz, el intercambio de regalos se lleva a cabo en encuentros familiares, con amigos o incluso con colegas laborales durante.
Además, este intercambio puede realizarse como una manifestación de reciprocidad, agradecimiento, alegría y celebración.
Historia de los regalos navideños en Guatemala
Ortiz menciona que en el país se han documentado intercambios desde tiempos prehispánicos, cuando los mayas utilizaban el trueque como un método para establecer y reforzar relaciones sociales y comerciales. No obstante, la práctica de regalar en fechas específicas está influenciada por tradiciones europeas y estadounidenses.
El historiador Fernando Urquizú señala que durante el periodo colonial no se solían hacer regalos en Navidad. Sin embargo, en esa época se introdujo la costumbre de ofrecer presentes el, una práctica de origen español.
En 1899, se inicia la tradición de regalar durante la temporada navideña, cuando el gobierno guatemalteco de ese momento otorgó una concesión a Minor Keith, un empresario estadounidense, para introducir productos sin impuestos, explica el historiador Aníbal Chajón.
Así, con la llegada de diversos productos, ya se empezaron a ver anuncios publicitarios relacionados con la compra de regalos que incluían desde alimentos enlatados hasta electrodomésticos.
Años después, durante la feria de Guadalupe en la década de 1920, los guatemaltecos solían comprar regalos navideños alrededor de la festividad, donde se ofrecían juguetes como camioncitos y payasitos de madera, marionetas, utensilios de barro, muñecas y otros juguetes para los niños, agrega Chajón.
“La gente compraba estos artículos, los guardaba y los regalaba a los niños en la celebración de Navidad, y, por supuesto, también había regalos para adultos, dependiendo siempre de su situación económica”, complementa.
Santa Claus y su significado
Desde pequeños, nos enseñaban que “Santa nos traería regalos”, una idea que se popularizó en la época en que se comenzó a dar regalos en Navidad, influenciada por la publicidad estadounidense y la tradición de países europeos.
Urquizú destaca que en este escenario también surge la figura de Santa Claus, influenciada por una marca de refrescos. Este personaje se basa en la figura de san Nicolás de Bari, originaria de la época hispánica.
Según el historiador, la publicidad transformó la imagen de Santa Claus, alterando la de san Nicolás de Bari, lo que afectó la percepción que se le ha dado en la época navideña, asociada a la compra y consumo de productos.
Chajón indica que, con el tiempo, la tradición se hizo aún más popular durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la presencia de muchos soldados estadounidenses extendió la costumbre entre la élite, aunque también se introdujo en otros estratos sociales.
“A lo largo del tiempo, el intercambio de regalos se ha integrado en la cultura guatemalteca, adaptándose a diversas épocas y contextos”, concluye el sociólogo Ortiz.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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