La salud renal es crucial para el bienestar general. En particular, ciertos grupos enfrentan un riesgo elevado, siendo uno de ellos el de las personas con diabetes, quienes son más susceptibles a padecer enfermedades crónicas en los riñones. Según expertos en el área, aproximadamente el 40% de los diabéticos podría verse afectado por esta condición, destacando que las mujeres presentan una mayor prevalencia.
Para comprender esta conexión, es fundamental tener claridad sobre la diabetes. Según Nancy Erazo Franco, quien ocupa el cargo de subdirectora en la Unidad de Consulta Externa del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), esta condición se define como una enfermedad metabólica que se manifiesta a través de un incremento de los niveles de glucosa en la sangre.
Erazo explica que hay varias clasificaciones de diabetes. Una de ellas se presenta cuando el sistema inmunológico ataca las células del páncreas responsables de la producción de insulina. Este tipo de diabetes tiende a afectar, en su mayoría, a niños y adolescentes.
La diabetes tipo 2, que es la forma más prevalente de esta enfermedad, se distingue por la resistencia a la insulina. En esta situación, el organismo genera la hormona, pero ya sea en cantidades insuficientes o no logra emplearla de manera efectiva. Por otro lado, existe la diabetes gestacional, que se manifiesta durante la gestación. A pesar de que generalmente se resuelve tras el nacimiento del bebé, la experta señala que esto incrementa la probabilidad de que la persona desarrolle diabetes más adelante.
La diabetes neonatal es otra variante que afecta a los recién nacidos en sus primeros seis meses de vida. En ciertas situaciones, esta condición puede remitir, aunque no se descarta la posibilidad de que vuelva a aparecer. Por otro lado, hay tipos de diabetes que surgen como consecuencia de otras patologías, tales como la pancreatitis, el cáncer de páncreas o la fibrosis quística. Estas son clasificadas como diabetes secundaria.
Erazo menciona que la patología puede progresar de manera gradual y sin síntomas evidentes. No obstante, existen indicios que deben incentivar una visita al médico, tales como una fatiga persistente, pérdida de peso sin causa aparente, sed extrema o un incremento en la frecuencia de la micción.
Se estima que hasta un 40% de las personas diagnosticadas con diabetes podrían enfrentar la enfermedad renal crónica, una complicación que tiende a afectar con mayor prevalencia a las mujeres. (Foto: Shutterstock)
Picos de riesgo en las mujeres
La doctora Jennifer Benavides, experta en cirugía y en cuestiones relacionadas con el sistema cardiorrenal, señala que entre el 30% y el 40% de las personas que padecen diabetes pueden llegar a sufrir de enfermedad renal crónica. Esta condición, a menudo, se manifiesta de manera más discreta que la diabetes misma.
De acuerdo con la experta, por cada nueve casos de enfermedad renal vinculados a la diabetes, siete afectan a mujeres y solo dos a hombres. “Las mujeres que padecen diabetes necesitan una supervisión más estricta de su función renal. Los factores hormonales y metabólicos pueden incrementar su susceptibilidad al daño en los riñones, y este deterioro a menudo progresa sin presentar síntomas”, indica Mauricio Chávez, médico en la unidad cardiorrenal de Bayer.
Según Benavides, hay dos etapas cruciales en la vida de las mujeres donde el riesgo se eleva. La primera de ellas se presenta en la menopausia, un periodo caracterizado por la disminución de los niveles de estrógeno. Esta caída en las hormonas impacta el metabolismo y puede modificar la manera en que se procesa la glucosa, elevando así la posibilidad de sufrir daño renal.
El segundo período está vinculado al embarazo. En esta fase, hay mujeres que pueden experimentar preeclampsia, una afección que se manifiesta por un incremento en la presión arterial.
Si bien en numerosas ocasiones la hipertensión tiende a desvanecerse después del parto, la experta sugiere que es fundamental realizar un seguimiento médico durante varios años. Esto se debe a que la hipertensión es un factor que puede provocar la aparición de enfermedad renal crónica.
¿Por qué la diabetes afecta los riñones?
El doctor David Gordillo, especialista en medicina interna, señala la fuerte conexión entre la diabetes y las enfermedades renales. Según su explicación, la persistencia de altos niveles de glucosa en la sangre a lo largo del tiempo puede tener un impacto negativo en varios órganos, entre ellos, los riñones.
El daño a los vasos sanguíneos responsables de la filtración de sangre en los riñones se debe a un consumo excesivo de azúcar. Además, Erazo señala que este riesgo se eleva aún más si la diabetes no se maneja correctamente o si el tratamiento no es el apropiado.
“La especialista señala que lo más recomendable es mantener los niveles de glucosa en parámetros normales. Esto ayuda a minimizar las complicaciones y permite que las personas disfruten de una vida prolongada sin afectar sus órganos.”
La doctora señala que, en numerosas ocasiones, la afectación renal se manifiesta cuando el diagnóstico se realiza con retraso o cuando el paciente no cumple de manera adecuada con el tratamiento prescrito.

Para las personas que padecen diabetes, es fundamental mantener bajo control los niveles de glucosa en la sangre y realizar chequeos médicos de manera regular. Estas prácticas son esenciales para evitar posibles daños en los riñones. (Foto: Shutterstock)
Síntomas de la enfermedad renal en personas con diabetes
Según Jennifer Benavides, el deterioro de la función renal a menudo progresa de manera silenciosa en sus fases iniciales, dado que los riñones no generan dolor. Por esta razón, sugiere que los individuos diabéticos se sometan a chequeos médicos al menos una vez al año.
A medida que la enfermedad progresa, es posible que se presenten indicios tales como:
- Orina espumosa
- Hinchazón en pies, tobillos o rostro
- Mayor necesidad de orinar
- Alteraciones en la presión arterial
- Cansancio persistente
Factores de riesgo
Aparte de la diabetes, hay diversos elementos que pueden incrementar la probabilidad de padecer enfermedad renal crónica:
- Mala alimentación
- Falta de ejercicio
- Jornadas laborales extensas
- Dormir menos de las ocho horas recomendadas
Los especialistas señalan que estos factores deben considerarse porque también predisponen al daño renal.
Pruebas de sangre y orina permiten detectar a tiempo daños en los riñones en pacientes con diabetes. (Foto : Shutterstock)
Pruebas para detectar daño renal
Nancy Erazo explica que uno de los estudios más importantes es la hemoglobina glicosilada, que permite conocer el promedio de los niveles de azúcar en la sangre durante los últimos dos o tres meses. “Si la hemoglobina glicosilada está muy elevada, puede indicar que ya existen complicaciones, entre ellas la enfermedad renal”, explica.
Otros estudios que permiten detectar daño renal son:
- Perfil de orina
- Microalbúmina en orina
- Filtrado glomerular
- Creatinina en sangre
La microalbúmina permite medir la cantidad de proteína presente en la orina, lo cual puede indicar daño en el riñón. “Cuando hay proteínas o glucosa en la orina, es señal de que los niveles de azúcar en el cuerpo están muy elevados”, añade la especialista.
David Gordillo señala que la relación albúmina-creatininuria en orina y la medición de creatinina en sangre permiten determinar qué tan afectados están los riñones y evaluar el riesgo de daño cardiovascular y renal. Benavides advierte que, aunque no todos los pacientes diabéticos desarrollarán enfermedad renal crónica, el riesgo sigue siendo alto.
“La enfermedad renal crónica se presenta en aproximadamente el 40% de los diabéticos. Quienes no la desarrollan pueden presentar otras complicaciones cardiovasculares, ya que hasta el 50% de los pacientes con diabetes también desarrollan enfermedades coronarias”, concluye.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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