Más de 300 años después de su fallecimiento, se encontraron posibles restos del famoso mosquetero francés D’Artagnan en la iglesia de San Pedro y San Pablo, ubicada en la ciudad de Maastricht, Países Bajos.
De acuerdo con reportes de medios internacionales, el descubrimiento se llevó a cabo en marzo de 2026, durante labores de reparación en el suelo del templo, que había experimentado un hundimiento parcial en febrero.
El esqueleto fue hallado en una tumba situada frente al altar, junto a una bala de mosquete y una pequeña moneda de bronce emitida en 1660, según informó el arqueólogo independiente Wim Dijkman a CNN.
Este descubrimiento coincide con documentos históricos sobre la muerte de Charles de Batz de Castelmore, conocido como D’Artagnan, quien falleció en 1673 durante una ofensiva del ejército francés para capturar la ciudad, tras recibir un disparo en la garganta o el pecho.
Siguiendo la teoría de la historiadora francesa Odile Bordaz, que sugería que el cuerpo de D’Artagnan probablemente fue enterrado cerca del campamento francés, Dijkman había estado pidiendo permiso a las autoridades eclesiásticas durante aproximadamente 25 años para llevar a cabo la excavación.
Los expertos indican que las evidencias sugieren que podría tratarse del militar francés que fue un hombre de confianza del rey Luis XIV y líder de los mosqueteros, una unidad de élite encargada de la protección personal del monarca.
Para confirmar la identidad, se tomó una muestra, principalmente de piezas dentales, que ya ha sido enviada a un laboratorio en Múnich, Alemania, donde se comparará con el material genético de un descendiente de la familia De Batz, cuya línea paterna todavía se encuentra en el sur de Francia, cerca de Aviñón.
Además, se está realizando un análisis de isótopos de estroncio para determinar la región de nacimiento de la persona a la que pertenecen los restos.
El famoso mosquetero participó en la guerra de , un conflicto que involucró a Francia, Münster, Colonia e Inglaterra contra las Provincias Unidas de entre 1672 y 1678.
Su historia fue inmortalizada en la novela Los tres mosqueteros, escrita por el autor francés Alexandre Dumas, quien lo popularizó como el cuarto mosquetero junto a Athos, Porthos y Aramis. Esta historia también ha sido adaptada al cine y a series de televisión, lo que ha incrementado su notoriedad.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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