La elaboración del libro “Las Tres Potencias. Historia, devoción y legado” requirió un esfuerzo de ocho años. Durante este tiempo, un grupo de nueve destacados historiadores se dedicó a reunir información actualizada y relevante sobre la figura de Jesús Nazareno de las Tres Potencias, perteneciente a la Parroquia de la Santa Cruz del Milagro, ubicada en la zona 6 de la capital, conocida como Parroquia Vieja. Además, el texto está elegantemente adornado con imágenes capturadas por más de 20 reconocidos fotógrafos de temática sacra.
Esta escultura ha sido objeto de devoción durante más de tres siglos, desde sus inicios en la Escuela de Cristo, ubicada en Santiago de Guatemala, en el Valle de Panchoy —Antigua Guatemala—, bajo la protección de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, que se fundó en 1664 en una zona habitada por comunidades indígenas y mestizas. Su presencia se documenta en un libro de inventarios que data de 1697, lo que constituye una prueba suficiente de su existencia en la ciudad colonial.

En 1697, se encuentra un libro de inventarios perteneciente a la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, ubicado en Santiago de Guatemala, que incluye la representación de Jesús Nazareno de las Tres Potencias. (Foto: cortesía de Alejandro Cóbar)
Así, era denominado Jesús de la Escuela de Cristo, Jesús del Oratorio, Jesús de los Padres de San Felipe Neri o simplemente Jesús de los Filipenses. El nombre que se le otorga hoy en día, establecido a partir de los primeros años del siglo XX, proviene de su característica iconográfica que simboliza a las tres personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
El libro cuenta con la autoría de Johann Melchor, Edwin Quisquinay, Mario Ubico, Alejandro Cóbar, Fernando Urquizú, Mauricio José Chaulón, Yuri Chávez, Juan Carlos Pérez y Gerardo Ramírez. Estos autores exploran de manera rigurosa y documentada diversos enfoques multidisciplinarios relacionados con la historia y el culto de la imagen en cuestión, así como de otras presentes en la Parroquia Vieja. Alejandro Cóbar asumió el rol de director editorial en esta obra de gran calidad, que se presenta con una portada de terciopelo morado adornada con una placa metálica dorada, además de contar con una versión de tapa dura convencional.
Entre los 26 fotógrafos dedicados a la temática sacra que tomaron parte en este proyecto, destacan nombres como Edwin Castro, José Carlos Flores, Giovanni Minera, William Cameros, Danny Gamboa y Luis Berdúo. Además, se presentan fotografías históricas que no han sido publicadas anteriormente. Es importante resaltar las imágenes ofrecidas por el Fondo Fotográfico Sacro Guatemalteco OGC, un archivo que alberga fotografías impresas originales, cuya autenticidad se verifica a través de los negativos, diapositivas y otros formatos analógicos que las acompañan.
Las acuarelas que ilustran la arquitectura y los elementos de la procesión son igualmente relevantes, ya que fueron concebidas de forma hipotética por el arquitecto Guillermo Aguirre, junto con los dibujos de Luis de León.
Una de las características más destacadas es su capacidad para integrar múltiples trayectorias en el ámbito académico, artístico y de investigación, proporcionando así un enfoque multidisciplinario que enriquece tanto el estudio como el contenido.
Contenido y hallazgos
El texto se organiza en tres partes: la primera, Historia, explora facetas poco conocidas o poco divulgadas sobre la vida de Jesús Nazareno y las representaciones que lo han acompañado durante más de tres siglos; la segunda, devoción, examina enfoques antropológicos de la religiosidad popular vinculados a las tradiciones; y la tercera, legado, destaca la contribución de la hermandad en sus distintas etapas al culto de Jesús Nazareno. Cada una de estas partes se desglosa en 10 capítulos, que suman un total de 468 páginas.
La imagen de Jesús Nazareno fue trasladada a la Nueva Guatemala de la Asunción tras la fundación de la ciudad en 1776. Se estableció en el nuevo templo de la Escuela de Cristo, situado cerca de la Plaza Mayor y detrás del Real Palacio, entre las actuales 3a. y 4a. avenidas y 6a. y 8a. calles, en la zona 1. No obstante, debido a la reforma liberal de 1871, la congregación fue disuelta en 1872 y su sede fue destruida; sin embargo, la devoción hacia Jesús Nazareno continuó. “Se quedó sin techo ni altar y tuvo que migrar hacia la Parroquia Vieja, en 1884, un templo en reparación, donde los vecinos lo recibieron y ofrecieron lo mejor que tenían”, comenta Cóbar. Este último espacio había sido anteriormente la antigua parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
Un acontecimiento notable tuvo lugar cuando, en medio de una misa repleta de devotos, se procedió al desmantelamiento del templo de la Escuela de Cristo. La propiedad que albergaba tanto el convento como el templo fue comprada por Francisco Lainfiesta, quien decidió instalar en ese sitio la imprenta El Progreso.
Andrés Girón, quien se desempeña como encargado general de la Hermandad de la Parroquia de la Santa Cruz del Milagro (2018-2026), destaca que “Jesús de la Parroquia no es solo una imagen que se venera, sino un emblema viviente de fe, historia, identidad y memoria colectiva que ha estado presente para generaciones a lo largo de tres siglos”. Además, menciona que este libro nació “como un esfuerzo de la hermandad para compilar, documentar y reflexionar sobre el legado espiritual y cultural relacionado con el Nazareno de la Escuela de Cristo”, y que representa “una actualización histórica no solo de esta imagen, sino de otras de la Santa Cruz del Milagro, abordando también aspectos como la plástica, la música y la evolución de la hermandad, que celebrará su centenario en 2024”.
Aportes inéditos
Se han descubierto contribuciones significativas y hasta ahora desconocidas, especialmente en lo que respecta a la veneración de esta imagen durante el siglo XIX, una época que no había sido objeto de estudio hasta el momento. Esto ha dado lugar a lo que Cóbar describe como “una brecha entre el periodo colonial y el siglo XX”. A continuación, se presentan los detalles de estas aportaciones:
Primera procesión en 1801
Se ha documentado que la primera procesión de Jesús Nazareno tuvo lugar en 1801, partiendo de la Escuela de Cristo en la mañana del Jueves Santo, apenas 25 años después de su traslado. Según Cóbar, este evento representa “la evidencia más antigua de una procesión en la Nueva Guatemala de la Asunción”, y sugiere que “podría haber comenzado a realizarse” desde finales del siglo XVIII. En aquella ocasión, la procesión fue acompañada por un numeroso grupo de indígenas vestidos con túnicas, portando antorchas, así como penitentes con sus rostros cubiertos que se sometían a diversas formas de mortificación. Además, a mediados del siglo XIX, la velación de esta procesión se celebraba el Lunes Santo, con el desfile sacro teniendo lugar al día siguiente.
Salió de la Parroquia hace 130 años
El 30 de marzo de 1896, la imagen emprendió nuevamente su camino por las calles, habiendo salido de su templo actual tras una solicitud dirigida al Arzobispado, presentada por los mayordomos encargados de la procesión, quienes aún no estaban formalmente organizados como hermandad o cofradía. Ese año, por primera vez, el desfile sacro se llevó a cabo el Lunes Santo, mientras que la velación tuvo lugar el Domingo de Ramos. Se autorizó que el cortejo recorriera únicamente el cantón de la Parroquia, debiendo salir a las 16 horas y regresar al templo a las 21 horas. No obstante, logró llegar hasta el actual Santuario Arquidiocesano del Señor San José, ingresando a las 22 horas. A lo largo de las décadas, la devoción hacia la imagen fue en aumento. El anda contaba con cuatro brazos.

En 1896, la Parroquia Vieja fue el punto de partida de la primera procesión de Jesús Nazareno de las Tres Potencias. (Imagen, gentileza de Alejandro Cóbar/Fotógrafa: Marcela Molina).
Amplía su recorrido
La veneración hacia esta imagen aumentó tanto que, en 1897, el año siguiente, la procesión alcanzó el Mercado Central. Esto ocurrió porque, mientras la imagen estaba en la Escuela de Cristo, los comerciantes fieles a Jesús Nazareno de dicha escuela solicitaron que el desfile sacro se trasladara a ese sitio, lo que resultó en una celebración que se extendió durante seis horas.
¿Lo talló Alonso de la Paz?
El investigador Mario Ubico no halló evidencia documental que respalde la afirmación de que el escultor de Jesús Nazareno de Las Tres Potencias fuera Alonso de la Paz, como se había señalado hace tres décadas en el libro Jesús de las Tres Potencias. Arte, Historia y Tradición, publicado en 1996 por Haroldo Rodas. Además, no logró establecer una conexión estilística con otras obras de este artista, lo que desafía la tradición historiográfica existente. Por lo tanto, se sugiere que esta “atribución debe ser considerada con cautela”. Es probable que la imagen sea anterior a 1697, ya que en el inventario de ese año se menciona que estaba vestida con una túnica de lama morada nueva, decorada con hebras metálicas, un textil de gran calidad y lujo, lo que sugiere que su devoción ya contaba con varios años de historia.

Representación de Jesús Nazareno de las Tres Potencias, perteneciente a la Parroquia de la Santa Cruz del Milagro. (Fotografía, gentileza de Alejandro Cóbar/Fotógrafo: Mario Cruz)
Autoría de la imagen de la Virgen
Mario Ubico determinó que la Virgen de Dolores, que está junto a Jesús Nazareno de las Tres Potencias y que anteriormente se ubicaba en un altar lateral de la Escuela de Cristo, era objeto de gran devoción, tal como se menciona en un testamento de 1715 que la legaba una casa. Esta imagen es obra del escultor Juan de San Buenaventura Medina, lo cual fue confirmado tras realizar un análisis comparativo con la Virgen de Dolores del Calvario, también creada por el mismo artista, en La Antigua Guatemala.

Procesión de la imagen de la Virgen de Dolores de la Santa Cruz del Milagro. (Foto , cortesía de Alejandro Cóbar/fotógrafa: Marcela Molina).
Hermandad
En la Escuela de Cristo no existió registro de una cofradía o hermandad, pues la función de esta institución se centraba en la meditación de los misterios de la Pasión de Cristo. Fue a principios de la década de 1920 cuando surge la Hermandad de Jesús Nazareno de la Escuela de Cristo, pues la imagen conservó su nombre, pese a que el templo había desaparecido, la cual fue reconocida oficialmente el 15 de noviembre de 1924.

Turno para la procesión de Jesús Nazareno de la Escuela de Cristo de 1927, como aún se le denominaba en ese entonces a Jesús Nazareno de las Tres Potencias. (Foto , cortesía de Alejandro Cóbar)
En 1995 se reorganizó el culto de Jesús Nazareno de la Escuela de Cristo en torno a una agrupación que recibió el nombre de Asociación de Devotos Cargadores de Jesús Nazareno de las Tres Potencias y Virgen de Dolores. Actualmente, se conoce como que tomó posesión en el 2018, quedando Andrés Girón Gándara como coordinador general, hasta el momento.
Nombre de la advocación
Se encontró un artículo en el que se expone sobre la gestión de uno de los encargados de la hermandad, Fausto Barrera, cuya familia estuvo al servicio de la imagen durante todo el siglo XX, quien retomó en la década de 1970 el nombre antiguo de Jesús de las Tres Potencias, que en algún momento se le adjudicó. Sin embargo, no se encontró ningún documento anterior a dicha década que establezca que se le denominaba de tal manera.
Primer adorno del anda
Anteriormente, se pensaba que el primer adorno documentado de un anda perteneció a Jesús Nazareno de La Merced, del Viernes Santo de 1919. Sin embargo, Juan Carlos Pérez, luego de una investigación hemerográfica, encontró la descripción del adorno del anda de Jesús de la Parroquia de 1903, en el que se consigna que llevaba dos pequeñas ovejas “en actitud graciosa”, “una sosteniendo el extremo inferior del madero y otra, siguiendo a Jesús”, lo cual era una novedad en ese entonces y que fue del agrado de los devotos. “Podríamos decir que los adornos de andas se comienzan a configurar con una estética más refinada en la Parroquia Vieja”, dice Cóbar y asevera que “constituye el primer adorno documentado en fotografía en la Semana Santa guatemalteca”.

En esta fotografía restaurada se observa el anda de 1903 de Jesús Nazareno de las Tres Potencias, en la que se puede observar las dos ovejas que se incorporaron como ornamento del anda. (Foto : cortesía de Alejandro Cóbar y Édgar Flores).
Adquisición
La obra se presentará el 25 de marzo y podrá ser adquirida en la Parroquia Vieja, principales librerías del país y mediante redes sociales o página web de la hermandad. Costo, Q375, la versión de lujo, y Q325, la versión normal de pasta dura.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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