La psicóloga Mónica Mayorga señala que el término forma parte de nuestro lenguaje habitual. No obstante, es fundamental entender a qué nos referimos con una.
Mayorga comenta que a menudo se nos dice que adoptar una actitud optimista puede transformar nuestras vidas, pero raramente se detalla lo que implica tener una mentalidad positiva o dónde se encuentra la frontera entre un optimismo saludable y la negación emocional.
La terapeuta sostiene que esta forma de pensar no implica ignorar los problemas, sino más bien una manera de aceptar la realidad y concentrarse en las estrategias que se pueden implementar para mejorarla.
“Una persona con una mentalidad positiva es capaz de reconocer sus emociones, incluso las más complicadas, y las utiliza como impulso para evolucionar. Este enfoque ayuda a mantener la esperanza y la motivación sin caer en el autoengaño o la resignación. En términos sencillos, pensar en positivo es optar por la perspectiva que fortalece, no por la que debilita”, afirma.
El vaso medio lleno o medio vacío: el dilema de la mente positiva
De acuerdo con la Clínica Mayo, la respuesta a esta pregunta podría definir nuestra actitud hacia la vida y hacia nosotros mismos, y cómo esto puede influir incluso en nuestra salud.
Los especialistas de esta institución subrayan que algunos estudios muestran que el optimismo y el pesimismo pueden influir en la manera en que enfrentamos el estrés y en nuestra eficacia para manejarlo.
Los expertos destacan que al gestionar nuestro estrés de manera positiva, esto trae beneficios para la salud. También resaltan que el pensamiento positivo se origina en el diálogo interno. A veces, cuando tenemos ideas erróneas, podemos crear concepciones incorrectas sobre lo que podría suceder.
Para fomentar un pensamiento positivo que esté alineado con una perspectiva realista, hay una serie de estrategias que podemos poner en práctica.
¿Cómo cultivar una mente positiva?
Mayorga detalla siete hábitos que pueden ser efectivos para desarrollar un pensamiento positivo. Según la profesional, estas son las recomendaciones para alcanzar este objetivo:
- Practique la gratitud: Reconozca las cosas buenas de cada día, por pequeñas que sean.
- Cuide su diálogo interno: Sustituya la autocrítica por mensajes compasivos.
- Acepte sus errores: Es vital comprender que las equivocaciones forman parte de la experiencia de aprendizaje.
- Construya vínculos sanos: Busque apoyo y comparta con personas que inspiren calma y autenticidad, comenta Mayorga.
- Cuide de su cuerpo y mente: Una dieta balanceada, buen descanso y ejercicio mejoran nuestro bienestar emocional.
- Festeje sus pequeñas victorias: “Aceptar nuestras emociones, celebrar los pequeños logros, pedir ayuda cuando sea necesario y mantener una actitud de esperanza son pasos fundamentales para construir bienestar real”, afirma la especialista.
- Practique la atención plena: Tome unos minutos del día para realizar ejercicios de respiración.
- Recuerde que ser optimista no es negar la realidad: “La mente positiva no nace de la perfección, sino de la autenticidad. Porque ser positivos no es negar la tormenta, sino confiar en que siempre habrá un nuevo amanecer”, afirma la terapeuta.
Por último, tenga en cuenta que esta información es orientativa. Si requiere más asesoramiento sobre el tema, se recomienda consultar a un profesional de la salud mental para recibir orientación personalizada.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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