A aproximadamente 200 kilómetros de la Ciudad de Guatemala, en el municipio de San Francisco El Alto, Totonicapán, se halla Chivarreto, una aldea rica en historia y cultura, famosa por una singular tradición: el boxeo a puño limpio.
Cada Viernes Santo, cerca de 200 participantes, armados únicamente de valor, se colocan en cada extremo del cuadrilátero en busca de un oponente.
“Ellos llegan de manera voluntaria, nadie los obliga, es un placer para los participantes participar. Un grupo se posiciona del lado norte y el otro del lado sur, buscando con quién pelear, sin guantes ni protección”, comenta Pedro Gómez, alcalde de la Alcaldía Comunitaria de Chivarreto.
Los oponentes ingresan de a pares al cuadrilátero que se erige en el campo de fútbol de la localidad, rodeados de miradas curiosas, aplausos, porras y gritos que animan el combate. La pelea concluye cuando uno de los luchadores es derribado o decide no continuar; entonces, entra inmediatamente la siguiente pareja para comenzar una nueva contienda.
Las reglas son escasas, pero precisas: los participantes deben ser mayores de edad, no haber consumido alcohol, solo pueden golpear con los puños y, preferentemente, deben enfrentarse a alguien de estatura y peso similares.
Aunque en menor proporción, en ocasiones también hay mujeres que suben al cuadrilátero en busca de pelea, enfrentándose bajo las mismas normas y circunstancias.
¿Pero qué simbolizan estos combates en Viernes Santo? Según Gómez, las peleas a puño limpio se han llevado a cabo durante más de un siglo en la comunidad, como una forma de penitencia y sacrificio que rememora los golpes y el sufrimiento de Jesús en su pasión.
“Estas peleas comenzaron como un sacrificio que alguien decidió realizar para sentir el dolor de Cristo, por eso se llevan a cabo en Viernes Santo. Ahora es una tradición que supera los cien años”, añadió.

En el pasado, los combates se realizaban en el campo, sin delimitación de espacio, rodeados únicamente por curiosos. Sin embargo, hace algunos años se construyó el cuadrilátero, que ahora es el epicentro de la actividad.
El evento es organizado anualmente por las autoridades comunitarias, quienes establecen las normas, construyen el cuadrilátero y preparan todas las actividades relacionadas.
Este año, el evento se llevará a cabo el 3 de abril, Viernes Santo, de 13:00 a 17:00 horas, en el campo de fútbol de la aldea Chivarreto, San Francisco El Alto, Totonicapán. Para iniciar, se realiza un acto protocolario con la entonación del Himno Nacional y la presentación de las autoridades locales.
A continuación, comienzan las peleas, una tras otra, y la actividad continuará con el concierto de Tomasito Cuin y su marimba orquesta, Sonido Roker y la presentación del grupo de disfraces chivarretense.
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