El Vaticano ha dado su aprobación para la beatificación del fraile Augusto Ramírez Monasterio, en honor a su vida, su obra y su labor pastoral, llevadas a cabo en uno de los momentos más difíciles de la historia del país.
Beatificación del fraile Augusto Ramírez Monasterio
El 22 de enero de 2026 se anunció que el Papa León XIV ha dado luz verde a la beatificación del fraile Augusto Ramírez Monasterio, quien es originario de la Ciudad de Guatemala.
El proceso de beatificación comenzó en 2008 en la Curia de la Ciudad de Guatemala, con el respaldo de la Provincia de Nuestra Señora de Guadalupe en Centroamérica. Después de 18 años, este proceso finalizó en 2026 con la declaración del fraile guatemalteco como beato, convirtiéndose en uno de los pocos guatemaltecos en recibir tal honor de la Santa Sede.
El Vaticano hizo el anuncio oficial a través de un comunicado en el que se reconoció su martirio. En el documento se menciona: «el martirio del Siervo de Dios Augusto Rafael Ramírez Monasterio, sacerdote profeso de la Orden de los Hermanos Menores, nacido el 5 de noviembre de 1937 en Ciudad de Guatemala (Guatemala) y asesinado allí por odio a la fe el 7 de noviembre de 1983».
La autorización se otorgó durante una audiencia que el Papa León XIV tuvo con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, donde también se aprobaron los decretos para otras cinco personas que se han destacado por su labor en la iglesia católica.

La labor del fraile guatemalteco
El fraile franciscano Augusto Ramírez nació el 5 de noviembre de 1937 en la Ciudad de Guatemala, en una familia católica. Después de completar la educación primaria, continuó sus estudios en Nicaragua, en el Colegio Seráfico de los Frailes Menores de Diriamba.
Más tarde, realizó su noviciado franciscano en Jumilla, España, donde se adentró en la vida religiosa y culminó su formación en filosofía y teología. Como resultado de este proceso, fue ordenado sacerdote el 18 de junio de 1967.
Tras su ordenación, regresó a Nicaragua, donde trabajó como formador en el mismo colegio donde había estudiado. Posteriormente, volvió a España para continuar su formación académica con estudios universitarios en Salamanca.
En 1978, el padre Augusto fue designado guardián y párroco del templo de San Francisco el Grande, en Antigua Guatemala. Desde esa posición, se dedicó por completo a la vida pastoral, al acompañamiento espiritual de su comunidad y a la defensa de los pobres, indefensos y vulnerables, en un contexto marcado por el conflicto armado interno.
En junio de 1983, su labor pastoral lo puso en una situación de peligro cuando, durante el sacramento de la confesión, atendió a un campesino relacionado con la guerrilla. Por ello, fue acusado de tener simpatías con la izquierda. Fue secuestrado y sometido a torturas para obtener información de la confesión, aunque fue liberado posteriormente. A pesar de las amenazas, se mantuvo firme en su misión y se negó a abandonar el país.
Las amenazas continuaron en los meses siguientes hasta que, el 7 de noviembre de 1983, fue secuestrado nuevamente y asesinado en las afueras de la Ciudad de Guatemala, cuando intentaba escapar del vehículo que lo transportaba. Su cuerpo fue reconocido al día siguiente en la morgue por un familiar.

Otros guatemaltecos beatificados
Además de Fray Augusto Ramírez, también han sido beatificados María Encarnación Rosal (1997), los 10 Mártires de Quiché (2020) y los Mártires de Izabal (2018).

Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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