La manera en que el cuerpo reacciona ante virus y bacterias, así como el funcionamiento de sus órganos, está influenciada por la ingesta de vitaminas, que refuerza el sistema inmunológico, previene enfermedades y apoya el desarrollo visual.
Su ingesta es crucial durante el crecimiento y el embarazo. Además, puede ayudar a evitar problemas como la xeroftalmia, que afecta la visión.
Considerada una de las vitaminas liposolubles, se puede obtener de forma natural a través de alimentos tanto vegetales como animales. Su consumo apoya la visión, la reproducción, el crecimiento y el correcto funcionamiento de varios órganos, según el National Institute of Health.
¿Para qué sirve la vitamina A?
La vitamina A está relacionada con la visión, refuerza el sistema inmunológico y promueve el desarrollo celular y el crecimiento. Su ingesta también beneficia las funciones de la piel y las mucosas, fortaleciendo las defensas, explica la nutricionista Mónica Pinto.
Ayuda a mantener una buena visión incluso en diversas condiciones de luz. Además, en el sistema inmunológico, mejora la capacidad de respuesta ante patógenos, virus y bacterias.
Otro de sus beneficios es que promueve el crecimiento de huesos, tejidos blandos y la renovación celular, enfatiza Pinto.
La diferenciación celular y el desarrollo fetal también son funciones importantes de esta vitamina, así como la regulación de la expresión génica a través de sus metabolitos (ácido retinoico), según Marifer Noriega, nutricionista del IGSS.
¿Cuáles son las principales funciones de la vitamina A?
Además de la visión, esta vitamina interviene en varios procesos del organismo, aclara Noriega:
- Visión: forma parte de la rodopsina en la retina, necesaria para adaptarse a la oscuridad.
- Inmunidad: promueve la maduración de linfocitos y la producción de IgA secretora en mucosas.
- Piel: mantiene la integridad cutánea.
- Crecimiento y desarrollo: regula la diferenciación celular y la expresión génica.
- Reproducción y embarazo: es crucial para el desarrollo embrionario temprano y la formación de órganos (organogénesis).
El consumo de vitamina A también apoya el correcto funcionamiento del corazón, los pulmones y otros órganos, subraya el National Institute of Health.
¿Dónde se encuentra la vitamina A?
Existen dos fuentes primordiales de vitamina A: animal y vegetal. Pinto indica que las más comunes son las de origen vegetal, que se encuentran en zanahorias, camote naranja, papaya, mango, espinaca, brócoli y acelga.
En cuanto a las fuentes animales, se puede encontrar en la yema de huevo, productos lácteos, hígado y pescados grasos. “En el caso de los alimentos de origen animal, la vitamina A es liposoluble, lo que significa que se disuelve en grasa”, aclara la nutricionista.
La diferencia radica en que la vitamina A de origen animal está lista para ser absorbida directamente por el cuerpo, mientras que la vegetal se presenta como provitamina A (carotenos), que actúa como precursora y debe transformarse en su forma activa, un proceso que depende del estado nutricional y de la presencia de grasas saludables en la dieta.
¿Qué alimentos son ricos en vitamina A?
Según Noriega, estos son algunos alimentos ricos en vitamina A:
- Vitamina A preformada (retinol): hígado, aceites de hígado de pescado, leche entera, queso, mantequilla, yema de huevo.
- Provitamina A (carotenoides, β-caroteno): zanahoria, batata, calabaza, mango, papaya, espinaca, acelga, kale.
Consumo de vitamina A
La cantidad diaria recomendada varía según factores como edad, peso, estatura y sexo. Pinto menciona que para mujeres adultas es de 700 microgramos al día, para hombres, 900, y para mujeres lactantes, hasta 1,200 microgramos diarios en equivalentes de retinol (unidad internacional para medir vitamina A).
Durante el embarazo, Noriega sugiere consumir al menos 770 microgramos diarios. El límite superior tolerable (UL) para adultos es de 3,000 µg RAE/día (10,000 UI).
¿En qué ayuda la vitamina A?
En el sistema inmunológico, protege y refuerza las barreras defensivas del cuerpo, como la mucosa y la piel, y tiene un gran impacto en mantenerlas en óptimas condiciones.
Participa en la producción de glóbulos blancos, los cuales son responsables de combatir infecciones virales y bacterianas. Aquellos que tienen deficiencia de esta vitamina pueden ser más susceptibles a complicaciones de salud, señala Pinto.
¿Qué síntomas presenta una persona con deficiencia de vitamina A?
Noriega lista los síntomas que podrían indicar una deficiencia de vitamina A:
- Oculares: ceguera nocturna, xeroftalmia (sequedad ocular), manchas de Bitot, úlceras corneales, ceguera irreversible en casos graves.
- Inmunitarios: mayor riesgo de infecciones respiratorias y gastrointestinales.
- Cutáneos y epiteliales: piel seca, alteraciones en mucosas y epitelios.
- En niños: retraso en el crecimiento y desarrollo.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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