A pesar de que aún se requiere más investigación sobre el impacto de la contaminación en los animales de compañía, es evidente que el aire lleno de humo, el agua contaminada y el polvo del hogar cargado de toxinas representan serios riesgos para la salud de diversos animales.
Los especialistas comparten una buena noticia: muchas de las acciones que implementamos para protegernos de los contaminantes ambientales también pueden disminuir los peligros para nuestros amigos peludos.
A continuación, se presentan algunas recomendaciones sencillas proporcionadas por los expertos.
Durante las crisis de calidad del aire
Según los especialistas, en situaciones de incendios forestales cercanos o cuando la calidad del aire exterior se ve comprometida, es recomendable que los dueños limiten el tiempo que sus mascotas pasan al aire libre. Esto implica llevar a los perros rápidamente a hacer sus necesidades en lugar de realizar paseos largos, además de evitar actividades físicas intensas que puedan aumentar la respiración del animal. Limpiar a las mascotas con una toalla húmeda antes de entrar a casa también puede ser beneficioso, ya que algunos contaminantes tienden a adherirse a su pelaje.
Es fundamental asegurar la limpieza del aire interior manteniendo ventanas y puertas cerradas y utilizando un purificador de aire de alta calidad. El humo o el aire contaminado pueden irritar las vías respiratorias, así que asegúrate de que las mascotas tengan acceso constante a agua potable fresca y limpia.
Considera proteger los ojos de tu mascota. Michala de Linde Henriksen, oftalmóloga veterinaria de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, comentó: “Si tus ojos están irritados, es probable que los de tu perro también lo estén”.
De Linde Henriksen mencionó que dos productos de venta libre, un colirio y gotas lubricantes, pueden ayudar a mantener los ojos de los animales hidratados y libres de irritantes. Si notas que tu mascota se frota los ojos, entrecierra los párpados, presenta enrojecimiento, lagrimeo o secreción, es importante consultar al veterinario. “No dudes en buscar ayuda veterinaria si tienes alguna preocupación”, aconsejó.
Precauciones cotidianas
La contaminación no es solo un problema externo. Durante su vida cotidiana, las mascotas también están expuestas a diversos contaminantes en el interior de sus hogares.
John Buchweitz, veterinario toxicólogo de la Universidad Estatal de Míchigan, explicó: “Nosotros pasamos parte del día en casa, pero nuestras mascotas están allí todo el tiempo. Ese es su entorno principal”.
Elementos como estufas de gas, velas, incienso, productos de limpieza, perfumes y otros artículos comunes en el hogar pueden liberar una variedad de compuestos potencialmente nocivos.
Algunas de estas sustancias químicas flotan en el aire, por lo que los expertos recomiendan utilizar ventiladores, encender purificadores de aire o abrir las ventanas al cocinar, limpiar o realizar otras tareas domésticas que generen contaminación.
Otros contaminantes interiores tienden a acumularse en el polvo y pueden ser eliminados mediante aspiración regular. Olivia Sanderfoot, ecóloga de la Universidad de Cornell que investiga los efectos del humo y la contaminación urbana en los animales, afirmó: “Una de las mejores acciones que podemos realizar por nosotros y nuestras mascotas es aspirar más, aunque debo admitir que no es mi fuerte”.
Para prevenir la intoxicación por plomo en las mascotas, es importante mantenerlas alejadas de la pintura descascarada y de las áreas de renovación, especialmente en casas construidas antes de 1978, cuando se prohibió el uso de pintura con plomo.
Robert Wahl, epidemiólogo medioambiental de la Universidad Estatal de Míchigan, señaló: “Los bebés y niños pequeños son un grupo de riesgo porque suelen llevarse cosas a la boca, como astillas de pintura con plomo”. De manera similar, las mascotas pueden entrar en contacto con materiales peligrosos al olfatearlos de cerca, lamerlos o incluso intentar ingerirlos.
Si la tubería de agua de tu hogar es de plomo, es recomendable utilizar un filtro de agua y abrir el grifo para purgar las tuberías antes de llenar el cuenco de agua de tu mascota. También se han encontrado niveles altos de plomo en algunas mangueras de jardín, que a menudo se utilizan para llenar los recipientes de agua de las mascotas en el exterior, advirtió Wahl. Los dueños de mascotas que consideren usar mangueras como fuente de agua deben optar por mangueras etiquetadas como ‘seguras para agua potable’.
Los platos de cerámica antiguos e importados, así como ciertos juguetes para mascotas, pueden contener plomo. Es preferible utilizar platos de comida y agua hechos de otros materiales, o buscar platos y juguetes fabricados en Estados Unidos que tengan la etiqueta ‘sin plomo’ o que provengan de fabricantes acreditados.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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