El compositor y maestro guatemalteco Joaquín Orellana sigue dedicado a la difusión de sus obras musicales, sus útiles sonoros y la vasta experiencia que ha acumulado a lo largo de más de sesenta años de carrera.
Recientemente ha publicado libros que contienen relatos sobre su vida y su trabajo, así como imágenes y diagramas de 72 útiles sonoros que ha diseñado, los cuales describe como esculturas que producen sonidos contemporáneos.
Además, ha estado involucrado en una exposición que conmemora su trayectoria musical innovadora y ha participado en varias actividades relacionadas con el arte.
En la actualidad, Orellana resalta La tumba del Gran Lengua, una cantata escénica que dedicó al escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, la cual fue estrenada en octubre de 2001 durante el Festival Iberoamericano de Teatro en Cádiz, España.
Orellana ensaya con músicos y con el maestro guatemalteco Julio Santos, quien es el único autorizado para dirigir sus composiciones.
Según Orellana, el trabajo y las reuniones actuales están relacionadas con los eventos que tendrán lugar en el país en octubre, cuando los restos del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias regresen a Guatemala.
El pasado junio se planificó su inhumación en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.
El 15 de julio, el ministro de Cultura y Deportes, Luis Méndez Salinas; el viceministro de Cultura y Deportes, Emiliano Valdés; y el director general de las Artes y Funciones, Martín Corleto, anunciaron.
Las autoridades informaron que los restos del escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias, quien recibió el Premio Nobel de Literatura en 1967, llegarán al país y serán inhumados en el Centro Cultural que lleva su nombre en la capital. Además, del 15 al 19 de octubre se llevará a cabo un programa de actividades para rendir homenaje a su legado, y el maestro Orellana presentará una obra dedicada al escritor.
La tumba del Gran Lengua: La obra
Orellana ha mencionado que su admiración por la literatura de Asturias lo inspiró a crear una obra musical como tributo póstumo al escritor guatemalteco, la cual compuso entre 2000 y 2001.
“Me propuse crear una obra que resultó ser La tumba del Gran Lengua, una cantata escénica para honrar la memoria de un gran hombre, Miguel Ángel Asturias”, expresó Orellana.

reconocidos e innovadores útiles sonoros. (Foto : Keneth Cruz)
“Esta obra fue solicitada por el FIT, el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, España. Fue estrenada allí y recibió comentarios interesantes. La prensa local la describió como una cantata tan antigua como nueva, y también hicieron referencia a los útiles sonoros que acompañan las palabras para darle mayor solemnidad. Finalmente, catalogaron La tumba del Gran Lengua como una obra profunda que invita a la reflexión”, añadió el compositor guatemalteco.
Orellana señaló que cuando compuso la pieza habían pasado 26 años desde la muerte de Asturias. Sin embargo, ahora han transcurrido 52 años desde la muerte del Premio Nobel de Literatura, y para él siempre será un honor interpretar y dedicar su arte al escritor que lo inspiró.
“La familia de Asturias me solicitó componer algo en su honor y sugirieron Los cerros de Ilom, mencionado en la novela Hombres de maíz. Sin embargo, me inspiré en una ópera teatral y así nació La tumba del Gran Lengua”, comentó el maestro y compositor guatemalteco.
La composición de La tumba del Gran Lengua
Orellana indicó que le tomó tres meses componer La tumba del Gran Lengua, y explica que dedica mucho tiempo a la escritura debido a la sólida técnica que adquirió en el Instituto Torcuato Di Tella (UTDT) en Buenos Aires, Argentina.
“Estuve becado en ese renombrado centro latinoamericano de estudios musicales y allí adquirí una técnica sólida. Además, la intuición jugó un papel crucial en esta obra, ya que el talento se basa en el valor de las intuiciones, que se consideran como un conocimiento anticipado. Así que el enigma podría sugerir que La tumba del Gran Lengua surgió de alguien que practicó mucho y fue brillante en su arte, tal vez inspirado desde otra dimensión”, explicó.
y premio nobel de literatura Miguel Ángel Asturias. (Foto : Keneth Cruz)
Los protagonistas en La tumba del Gran Lengua
Para Joaquín Orellana es fundamental que sus creaciones mantengan el espíritu creativo, por lo que brinda la oportunidad a varios músicos de mostrar su talento. Durante los homenajes a Miguel Ángel Asturias, el maestro ensaya constantemente para interpretar La tumba del Gran Lengua con la solemnidad que merece.
“En esta obra participan 10 instrumentistas, que incluyen primeros y segundos violines, violas, violonchelos y contrabajo. Estos son los músicos que colaboran. Además, los percusionistas también forman un coro. Y, por supuesto, el hilo narrativo está a cargo de un canta-actor —un artista que domina tanto el canto como la actuación—, que en esta ocasión será Fernando López, cuyo papel será mantener, a lo largo de la obra, un diálogo imaginario con Miguel Ángel Asturias”, comentó Orellana.
“El canta-actor es un personaje central porque toda la dramaturgia se basa en un personaje extranjero que descubre a Asturias, que descubre a Guatemala y desea transformarse y convertirse en un guatemalteco, mientras lamenta las dificultades de la realidad social”, agregó el maestro.

Miguel Ángel Asturias, un recinto que ha sido su inspiración en la composición de varias de sus obras. (Foto Prensa Libe: Keneth Cruz)
La duración de La tumba del Gran Lengua
Orellana mencionó que La tumba del Gran Lengua tiene una duración aproximada de 90 minutos, ya que incluye ritmos lentos, pasajes repetitivos y fondos musicales, mientras el canta-actor narra los sueños que tuvo tras leer algunas páginas de Asturias.
“Emulo Lipolidón es uno de los libros muy singulares de Asturias. Entonces el canta-actor relata que él es su fantasma porque es un extranjero, un hombre extraño que ha llegado de tierras ajenas a Guatemala, por lo que, la obra que yo hice, inspirada en ese personaje, integra relatos, sonidos e historia vinculada con Asturias”, añadió.
homenajes póstumos al premio nobel de literatura en ese recinto cultural. (Foto : Keneth Cruz)
Una pieza para la historia
De acuerdo con Orellana, al crear La tumba del Gran Lengua imaginó cómo el sepulcro de Asturias sigue vibrando debido al legado que dejó con su literatura.
“Esta es una obra icónica porque al referirnos a La tumba del Gran Lengua, se vuelve como su historia grabada en la piedra y está inspirada en toda la trayectoria y las letras del premio nobel de literatura”, explicó el compositor.
El vínculo con Asturias
Según Joaquín Orellana, respeta y admira a Miguel Ángel Asturias por sus aportes literarios, que en varias ocasiones lo inspiraron en la creación de obras. Además, la conexión con el escritor surgió debido a la amistad que cultivaron ambas familias.
“Miguel Ángel me cargó en sus brazos cuando tuve entre 3 y 4 años. Mi abuelo materno, Manuel Mejía, “don Memito”, tuvo un gran caserón al final de la 13 avenida, en la zona 1, cerca de la iglesia San José. Entonces, la casa de Asturias quedaba cerca de una tienda de ropa que tuvo mi abuelo, a quien Miguel Ángel pasaba a saludar, al igual que a doña Laurita, mi mamá”, comentó Orellana.
“En mi casa me decían Quincho y para Asturias siempre fui su amigo. Con el paso del tiempo hubo un certamen en el país muy famoso que se llamó 15 de septiembre y, entre las diferentes ramas, gané con una obra que titulé El jardín encantado. Entonces llegó el momento de la premiación y Asturias me puso la medalla y le dije: ‘Don Miguel Ángel, ¿se acuerda cuando usted me cargaba?’. ‘¿Cómo así?’, dijo con aquella tremenda voz. ‘¿Se acuerda de Quincho?’, le dije. ‘¡Hombre! Tan joven y ya estás cosechando aplausos’, me dijo porque tendría como 28 años”, relató.

Orellana dijo que la última vez que vio a Miguel Ángel Asturias fue en 1967, antes de que le otorgaran el Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, cuando se conoció la noticia, la celebró con sus colegas y otros estudiantes en Argentina, donde se especializaba en música.
“En esa época algunas personas dijeron que mi obra musical tenía inmanencia con la obra de Asturias, porque existen cosas comunes en los trabajos artísticos. De manera que no es casual La tumba del Gran Lengua, por eso la considero como un gran homenaje póstumo”, agregó Orellana.
Las presentaciones
En octubre próximo, los restos del escritor guatemalteco llegarán a Guatemala y serán inhumados en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, por lo que Orellana se prepara para la presentación de su obra en la Gran Sala Efraín Recinos los días 19, 24 y 30 de octubre.
“Me siento, por una parte, un poco asombrado de ese destino tan peculiar que me ha ligado con Asturias y a su literatura. También me siento muy satisfecho de estar elevando la memoria de un gran hombre y qué mejor que durante los homenajes durante el retorno de sus restos”, comentó Orellana.
Instrumentos en la obra
El maestro Julio Santos dirigirá la obra de Orellana e indicó que durante la presentación de La tumba del Gran Lengua se utilizarán aproximadamente 60 útiles sonoros.
“Habrá cinco islas, cada una contará con dos percusionistas, y en cada isla habrá un promedio de 10 instrumentos. Entonces, como mínimo se utilizarán 60 útiles sonoros. Aparte, habrá dos quintetos de cuerdas, tres marimbistas, cuatro flautistas, tres músicos de percusión sinfónica, una viola solista y el canta-actor”, explicó Santos.
Un poema para Asturias
Para Orellana, el legado de Asturias perdurará en Guatemala y el mundo, razón por la cual dedicó un poema al escritor guatemalteco.
Admirado Miguel Ángel, aquí hay una de las cosas que fueron creadas, pensando en la brillantez de su literatura y no solo universal, sino muy guatemalteca. Adelante, espíritu de Miguel Ángel, iluminando con tu Clarivigilia primaveral al mundo.
Los restos de Asturias
Según las autoridades nacionales, el jueves 15 de octubre próximo los restos de Miguel Ángel Asturias llegarán a Guatemala y del 15 al 19 de octubre se desarrollará un programa de actividades para honrar su legado.
“Serán cuatro días de celebración porque aquí confluyen la acción simbólica. Los cuatro pueblos que integran este país; este momento tiene que ser, necesariamente, de unidad y de congregación de los guatemaltecos alrededor de sus símbolos, de sus íconos y de las personas que han construido, imaginado, trabajado y dejado la vida por construir esta dimensión colectiva de lo guatemalteco”, dijo Méndez Salinas.
El ministro agregó que prepararán un programa con cuatro homenajes en cuatro lugares del país para reconocer distintas facetas de la vida y la obra de Miguel Ángel Asturias.

¿Dónde estará el monumento?
Las autoridades indicaron que la estructura arquitectónica estará ubicada entre la Plaza Maya y la Plaza Mujeres, en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.
Así como la vasta producción literaria del Gran Moyas reúne múltiples historias, voces e identidades, el proyecto integra elementos para crear un espacio que dialogue con el recinto, la obra de Efraín Recinos, el Centro Cívico y su entorno.
Elementos del monumento
El monumento estará conformado por una estructura principal de vigas gemelas de concreto reforzado. Dichas vigas constituirán el soporte de una estructura metálica diseñada para sostener dos elementos escultóricos elaborados en mármol: el busto de Miguel Ángel Asturias y una pieza inspirada en el juego de pelota maya.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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