Desde naves intergalácticas hasta complejos escenarios, el artista guatemalteco José Pineda lleva su talento a la pantalla grande con creaciones para producciones como Black Panther: Wakanda Forever y Stranger Things.
Originario de Chimaltenango, José Pineda ha logrado abrirse camino en la industria cinematográfica, donde se especializa como prop maker, enfocado en la creación de utilería.
Actualmente vive en Atlanta, Georgia, EE. UU., y colabora con productoras cinematográficas, donde ha integrado su creatividad y habilidades técnicas, como electricidad, carpintería y otros conocimientos adquiridos durante su formación profesional, en la creación de elementos para cine y plataformas de streaming.
El escenógrafo recuerda que su primer contacto con el cine no fue en el equipo de arte, sino como conductor del vehículo de Optimus Prime en Transformers. Después de esa experiencia, comenzó a formarse en la creación de utilería en los sets de grabación, donde su trabajo le ha abierto puertas en grandes producciones.
Su carrera lo ha llevado a participar en películas como Avengers: Endgame, Superman y Guardianes de la Galaxia. En una entrevista, Pineda subrayó que la formación técnica que recibió durante su educación fue fundamental para desarrollar las habilidades que aplica hoy en su labor creativa.
¿Cuándo ingresa en el mundo de la utilería?
Llegué a Estados Unidos para visitar a mis primos y, durante esa visita, viajé a Georgia, donde poco a poco comencé a involucrarme en el ámbito de la escenografía, aunque no empecé directamente allí.
Fue alrededor de los 20 años cuando empecé a acercarme al mundo de las producciones. Un primo, que trabajaba en una película en Georgia, me invitó a ayudarlo en el área de transporte. Acepté la oportunidad, ya que podía realizar diversas tareas. Además, tengo experiencia manejando camiones y poseo licencias para operar diferentes tipos de equipos.
En ese momento, Atlanta se estaba consolidando como uno de los principales centros de producción cinematográfica. A partir de esa experiencia, comencé a relacionarme con personas del medio; mi trabajo fue bien recibido y empecé a generar conexiones. Incluso surgieron oportunidades como extra en películas, aunque más tarde decidí concentrarme en la construcción de sets.
Con el tiempo, fui adentrándome en el aprendizaje de la creación de utilería para producciones audiovisuales. Poco a poco, logré abrirme camino hasta convertirme en foreman, o supervisor, en la construcción de sets.
Aunque no trabajo directamente para Hollywood, colaboro con estudios como Warner Brothers, Universal Studios y Fox. Mi trayectoria también me ha llevado a participar en producciones asociadas con DC, Marvel y Lionsgate.

(Foto : cortesía José Pineda)

(Foto : cortesía José Pineda)
¿Recuerda cuál fue la primera producción en la que participó?
Sí, lo recuerdo claramente porque fue la realización de un sueño. Trabajé en Transformers 4 y mi inicio fue como conductor; en esa ocasión, manejé el camión de Optimus Prime. Aunque no aparecí en cámara ni realicé un trabajo manual, recuerdo la emoción de presenciar algo que antes solo veía en la televisión.
Con el tiempo, llegaron producciones como Alien, Insurgent, Divergent y Los Juegos del Hambre. Luego vinieron otros proyectos como Godzilla: Rey de los Monstruos, Stranger Things, Ozark y Black Panther, además de series de Marvel como Loki y WandaVision. En muchas de estas producciones ya me involucré en la creación de utilería y escenografías.
Este trabajo no es realizado por una sola persona, sino por equipos que, con sus habilidades, logran representar y plasmar las ideas que surgen desde el guion.
Cada producción ha sido única y ha desafiado mi ingenio para desarrollar la utilería, un proceso que requiere tiempo y aprendizaje. Por ello, considero que los conocimientos adquiridos durante mi educación secundaria en Guatemala me brindaron habilidades clave para desempeñarme en las producciones en las que he trabajado.
(Video: cortesía José Pineda)
¿Cómo fue ese proceso de aprendizaje?
La verdad es que todo requiere su tiempo, esfuerzo y dedicación. Para mí, aprender ha sido parte del deseo de progresar. Se podría decir que he desarrollado una carrera sin estudios formales, donde el aprendizaje ha sido más práctico que teórico.
En muchos casos, para realizar este trabajo se requeriría ser ingeniero o tener estudios en diversas áreas. Sin embargo, gracias a Dios y al apoyo de las personas con las que trabajé, he ido aprendiendo a desarrollar cada elemento escenográfico. Ha sido un proceso largo, pero constante, en el que sigo aprendiendo cada día.
Gracias a ese aprendizaje y, sobre todo, a las ganas de superarme, hoy puedo construir lo que me pidan: naves espaciales, helicópteros, barcos o sets completos. Incluso hemos realizado camionetas de madera para producciones. Todo esto proviene de aprender con paciencia, disciplina y audacia.
También creo que el aprendizaje nunca cesa. En los sets siempre hay nuevos desafíos; cada proyecto presenta su propio nivel de dificultad, y eso es parte del proceso.
El desarrollo de un set depende de su tamaño, de los materiales y del tipo de producción. Por ejemplo, cuando se trabaja en un estudio completo, en un escenario, se pueden construir grandes escenarios como una nave espacial. Estos sets son amplios y están diseñados principalmente para las escenas donde los actores interactúan: donde caminan, pelean o realizan la acción. El resto, como ciudades enteras, muchas veces se crea con tecnología de pantalla azul.
En otros casos, se trabaja en locaciones reales que requieren mayor intervención. Recuerdo cuando trabajé en la película Live by Night, protagonizada por Ben Affleck, ambientada en la época de los gánsteres. Ahí se tomó un pueblo, se cerraron calles, se cambiaron letreros, se tiró tierra sobre el asfalto y se transformó todo para recrear los años 40.
Hay ocasiones en las que se construye toda una ciudad y otras en las que se adapta una locación real. Todo depende del presupuesto de la producción.

(Foto : cortesía José Pineda)
¿Cuántas personas trabajan en un set y cuánto tiempo toma construir una escenografía?
La verdad es que depende mucho del proyecto. Por ejemplo, la escenografía de Wakanda tomó alrededor de cinco meses, porque en esa producción trabajamos de manera conjunta electricistas, constructores, especialistas en efectos especiales y un equipo técnico amplio encargado del desarrollo de sets y escenografía.
En ese caso, había aproximadamente 15 prop makers, unos 20 en el área de efectos especiales, además del personal de iluminación, médicos asignados al equipo y salvavidas cuando las escenas involucraban agua, como ocurrió en la pelea con Namor. Se trata de producciones enormes, en las que participa un gran número de especialistas, cada uno cumpliendo un rol específico para lograr el resultado final.
(Video : cortesía José Pineda)
¿Ha logrado incorporar elementos culturales de Guatemala en su trabajo?
La verdad, el poder insertar elementos propios es complicado, ya que en las producciones todo se tiene pensado, pero cuando los productores y encargados lo permiten, uno puede aportar. Por ejemplo, en Bad Boys 3 incluí al Maximón de Itzapa, ya que se pudieron proponer ideas, y si a los directores de arte les gustan, las adaptan a su visión.
Aunque es difícil, porque ellos ya tienen una idea clara y son quienes deciden todo, en algunos momentos uno puede aportar; en otros, se debe regir por el diseño ya planificado para cada set o escenografía.
Nos dan planos —blueprints— con medidas exactas, materiales y especificaciones. Todo debe hacerse como lo indican.
A veces uno puede sugerir cambios, pero no siempre hay tiempo. Es un trabajo contra reloj, y por eso también es bien pagado.

(Foto : cortesía José Pineda)
¿Existe diferencia entre trabajar en cine y en series?
Sí, depende del nivel de producción. Por ejemplo, una primera temporada puede tener bajo presupuesto, pero si funciona, las siguientes crecen muchísimo.
Series como Stranger Things o The Walking Dead se vuelven franquicias enormes. Y luego están producciones aún más grandes como Star Wars o Marvel, que ya tienen un estándar altísimo.
¿Ha pensado en crear oportunidades en Guatemala?
Sí, me gustaría mucho. Creo que en Guatemala hay talento, pero falta formación en construcción de sets. Yo podría replicar muchas cosas, incluso con un reducido presupuesto, que ayuden a desarrollar mejor la calidad de las películas y que le den a Guatemala esos toques de profesionalismo, pero creo que hay que seguir formándose para ello.
Me gustaría aportar para que el cine en Guatemala crezca, por supuesto, pero creo que los espacios aún faltan por abrirse, aunque estoy expectante a que pueda llegar el momento para aportar.

(Foto : cortesía José Pineda)

(Foto : cortesía José Pineda)
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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