Durante su estancia en Australia, el duque de Sussex reveló que, tras el fallecimiento de la princesa Diana, no deseaba ocupar un lugar dentro de la familia real. En un discurso conmovedor, el príncipe Harry abordó la temática de la salud mental y compartió sus vivencias relacionadas con el duelo.
En la Cumbre InterEdge, celebrada el 16 de abril, el príncipe Harry fue uno de los ponentes destacados en este evento que busca crear conciencia sobre la salud mental. En su intervención, abrió su corazón y enfatizó que, tras la muerte de la princesa Diana, no deseaba seguir siendo parte de la familia real.
Según People, el discurso del duque de Sussex tuvo una duración de 19 minutos, en los cuales destacó que a lo largo de su vida se ha sentido perdido, traicionado y completamente impotente, analizando que en diversas ocasiones hay momentos que pueden provocar ansiedad, impotencia e indefensión en las personas.
El príncipe, que ha sido objeto de atención mediática internacional, reflexionó sobre las expectativas que tenían de él durante su discurso: si se esperaba que compartiera su experiencia desde la perspectiva de alguien que, a pesar de las adversidades, tiene su vida “en orden” o desde el ángulo de que, a pesar de las apariencias, “no tiene nada en orden”.
Reconoció que sus emociones son algo en lo que ha tenido que trabajar. El príncipe Harry se refirió a uno de los episodios más dolorosos de su vida: la muerte de la princesa Diana en 1997, y expuso cómo el duelo puede impactar en diferentes etapas de la vida.
Afirmó que la pérdida es desorientadora, sin importar la edad, y subrayó que el duelo es un proceso que, aunque se ignore, no desaparecerá. Medios como PA Media destacan las palabras del príncipe, quien indica que experimentar el duelo en la infancia, bajo la constante observación del mundo, presenta desafíos.
Harry mencionó que atravesar el duelo en un entorno mediático puede devastar a las personas. Compartió que se sintió abrumado durante su proceso y que la presión era incesante, además de que, a pesar de lo que sentía, debía seguir adelante para no defraudar a nadie.
En su diálogo con líderes australianos, el príncipe Harry confesó cómo, tras la muerte de su madre, la princesa Diana, se sintió distante y rechazó su rol dentro de la familia real.
“No quería ese trabajo. No quería ese rol —independientemente de hacia dónde se dirigiera, no me agradaba”, fueron algunas de las palabras del duque, según lo reporta People. También se recoge que en ese momento el príncipe afirmó: “Esto mató a mi madre y estaba en contra de ello”, lo que generó conflictos internos.
El príncipe compartió que en un momento se dio cuenta de que no deseaba ese puesto, ya que no le agradaba la dirección que estaba tomando su vida. A pesar de haber estado en desacuerdo con la idea durante un tiempo, finalmente razonó que si otras personas tuvieran la oportunidad, aprovecharían su posición, lo que lo llevó a optar por un nuevo camino.
El informe de PA Media resalta que el príncipe considera su papel como esposo y padre como un aspecto significativo, ya que esto ha redefinido su propósito en la vida.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








