A 18 kilómetros de Totonicapán se localiza San Andrés Xecul, un municipio que alberga una de las iglesias más vibrantes de Centroamérica. Su fachada, de estilo barroco popular, representa una fusión entre el barroco y las tradiciones del pueblo mayak’iche’, según el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat).
El sábado 7 de marzo, se difundieron videos que mostraban a la población de San Andrés Xecul visiblemente molesta y reunida frente al atrio de su iglesia al notar la llegada de un vehículo del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD).
La causa de esta reacción es que el MCD publicó en sus redes sociales, el viernes 6 de marzo, información sobre las intervenciones en el templo católico de San Andrés Xecul, el cual está siendo pintado, tal como se observa en las publicaciones en internet y se confirma en videos recientes del sitio Nueva Visión San Andrés Xecul. Estas intervenciones no cuentan con autorización.
Pero, ¿cuál es la historia detrás de esta iglesia, donde la comunidad ejerce su fe y devoción?
La comunidad qué ha hecho en respuesta a problemas en siglos pasados
El historiador Aníbal Chajón señala que el templo es, como todas las edificaciones religiosas de la época hispánica, el núcleo de una comunidad, ya que, según los frailes, representa la conexión con Dios.
San Andrés Xecul fue fundado, al igual que otros pueblos, en 1549, con una población quiché, y fue administrado por los franciscanos, explica Chajón.
La iglesia que observamos data aproximadamente de 1710 o 1720, ya que presenta columnas salomónicas que comenzaron a utilizarse en Guatemala a partir de 1700. La primera iglesia con columnas salomónicas es la de San Francisco, en la ciudad de Guatemala, que se completó en 1702. Por lo tanto, es en esta época cuando se encuentran muchas fachadas con esas características.
El templo presenta otra característica importante, señala el historiador: debido a los terremotos, sufrió daños y estaba en proceso de reparación cuando se declaró la Independencia. En 1829, el gobierno de Centroamérica expulsó a los frailes, lo que dejó a la iglesia sin sacerdotes.
Dado que la iglesia estaba en reparaciones, la comunidad decidió continuar con las obras a pesar de la ausencia de sacerdotes. Como resultado, en la fachada aparece un Padre Eterno, lo cual es inusual en una iglesia católica, ya que este debería estar en el centro o en la parte superior, simbolizando que no hay nada más alto que Dios.
Los frailes regresaron después de 1838, aunque en menor cantidad. Así, San Andrés Xecul fue administrado junto a otros pueblos, pero la iglesia ya había sido completada y el Padre Eterno quedó en una posición que no se ajusta a la tradición católica.
Chajón también menciona que el colorido actual de la iglesia es posterior a 1860. En esa época, comenzaron a utilizar pinturas industriales que, aunque no eran tan accesibles, resultaban más económicas que extraer y procesar materiales naturales, además de ser más rápidas de aplicar.
Durante el período hispánico, se empleaban colores naturales obtenidos de la tierra, principalmente óxidos de hierro que se encontraban en ciertas regiones volcánicas, lo que resultaba costoso.
Así, en el siglo XX, San Andrés Xecul se decoró con los colores vibrantes que se aprecian hoy en día. Parte de lo que atrae a los turistas es que la fachada se asemeja a un güipil. Su colorido resalta en el paisaje.
“Las modificaciones que pudo haber realizado la comunidad, al menos una de ellas —la posterior a 1829— le otorgó una característica que la hace única en el mundo. Además, no existe otra iglesia donde el Padre Eterno esté de lado, ya que eso no es teológico”, añade Chajón.
El MCD también resalta que en la fachada destaca el uso del color rojo, que evoca el amanecer y los sacrificios de los antepasados indígenas durante la conquista. Estos colores no solo embellecen el templo, sino que también poseen un profundo significado espiritual y cultural.
Otro elemento distintivo es su cúpula o domo, adornado con franjas de diversos colores que simulan una pelota maya, recordando los antiguos juegos ceremoniales. En el interior del templo se pueden encontrar numerosas velas, imágenes de Jesús Crucificado, rosarios y candelabros, creando un ambiente de profunda devoción.
La entidad también informa en su página web que hay varias imágenes de santos significativos para la comunidad, como San Andrés Apóstol —patrono del municipio y a quien está dedicada la iglesia—, San Cristóbal, Santa Clara y San Antonio de Padua.
En relación a los cambios programados para 2026, el Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) detalló que el 7 de marzo, personal técnico y jurídico de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural realizó una visita para verificar el progreso de la intervención en la fachada del templo y tener un primer acercamiento con la comunidad.
No obstante, las autoridades mencionaron que no pudieron comunicarse con el líder religioso. La comunidad estaba al tanto de la denuncia presentada por el MCD y no proporcionó información sobre los detalles del proyecto en curso.
En la página de Facebook de Pak’otz’i’j se puede observar parte del avance de la iglesia, donde se detalla que se colocó una base blanca para aplicar los colores correspondientes al templo.
En la misma publicación también se describe que el MCD no se había acercado antes para realizar los cambios necesarios en la estructura.
“Desde hace muchos años el color de la iglesia se encalaba y se aplicaban los colores a través de la mano de obra de la cofradía del patrón San Andrés”, describe Santos Vásquez, integrante de la cofradía.
Comenta que en la década de 1970 se raspó toda la estructura durante casi 15 días, y los domingos se reunía la comunidad para trabajar.
“Se dejó en acta que en 1978 se pintó”, agrega Vásquez. Cada año, si los cofrades no tienen dinero suficiente para pintar, reúnen un fondo que crece anualmente para restaurar la pintura en años posteriores, explicó.
“Le pedimos al MCD que no intervenga porque es dinero del pueblo y no hemos visto que ellos vengan a dar ningún aporte a la iglesia”, expresó el cofrade.
En la parte superior de la fachada se observan figuras sentadas con la mirada al cielo, las cuales simbolizan la espera de los aires de noviembre, mes en que se celebra la fiesta patronal en honor a San Andrés Apóstol.
La iglesia está ubicada en la zona este del municipio, justamente el lugar por donde sale el sol, reforzando su vínculo con la espiritualidad maya, que considera el sol como símbolo de renovación y vida.
¿Por qué San Andrés?
La Iglesia y la población también está inspirada en la devoción a San Andrés. Lo celebra como uno de los estrechos colaboradores de Jesús, reconocido por su labor en el llamado al cristianismo.
Andrés es más conocido por ser pescador, hermano de San Pedro, y por su martirio en una cruz en forma de X. La Iglesia celebra su fiesta el 30 de noviembre, fecha en la que también lo reconoce el pueblo de San Andrés Xecul y en la que se hacen festividades características de la localidad.
Andrés es el patrón de los pescadores por su profesión antes de convertirse en apóstol.
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
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