El sarampión es una enfermedad viral que se caracteriza por su alta contagiosidad, afectando principalmente a niños y adolescentes menores de 18 años. Sus síntomas incluyen fiebre elevada, tos, conjuntivitis y una erupción cutánea. La transmisión se realiza por vía aérea a través de la saliva, y aunque no hay un tratamiento específico, la vacunación es esencial, ya que puede ser fatal.
Este virus se disemina al estornudar y puede permanecer en el aire o en superficies durante más de dos horas. Un individuo infectado puede transmitir el virus desde cuatro días antes de que aparezca la erupción hasta cinco días después, y la enfermedad puede ocasionar complicaciones severas como diarrea, neumonía, encefalitis y ceguera.
En respuesta a esta situación y en el marco de la alerta epidemiológica por sarampión, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala (Conred), en colaboración con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), instó a la población a intensificar las medidas de prevención y vacunación durante el mes de enero.
Según el MSPAS, la alerta se emitió el pasado viernes 16 de enero, tras la identificación de casos en el departamento de Sololá, donde la enfermedad afectó principalmente a personas que no estaban vacunadas, provocando complicaciones como convulsiones e infecciones del sistema nervioso. Por esta razón, la atención oportuna es crucial.
El mayor brote en más de tres décadas en EE. UU.
Además de Guatemala, el brote de sarampión también ha impactado a México y a Estados Unidos, especialmente en Carolina del Sur, donde, según lo informado por el Departamento de Salud Pública (DPH), el martes 27 de enero, el Estado del Palmetto alcanzó un récord histórico con más de 803 casos confirmados.
Las autoridades estatales señalaron que la propagación del virus ha afectado principalmente a adolescentes, convirtiendo este evento en el brote más grande registrado en Estados Unidos desde febrero de 1991, hace casi 35 años, lo que ha llevado a cientos de personas a cumplir cuarentenas en instalaciones y comunidades.
El DPH comunicó que el aumento del brote comenzó a finales de noviembre de 2025 y se intensificó durante la temporada navideña, facilitando la expansión del virus a otros estados, como Carolina del Norte, California y Washington D.C. Sin embargo, se reportó que muchas personas infectadas viajaron a México y Centroamérica.
Adicionalmente, los informes estatales y federales de Estados Unidos indican que más del 90% de las personas afectadas no estaban vacunadas, por lo que las autoridades recordaron que el esquema de vacunación recomendado consiste en dos dosis de la vacuna triple viral, que se administran en numerosos hospitales.
Recomendaciones de la Conred
Frente a esta alerta internacional, la Conred instó a la población a reconocer los síntomas y actuar de manera oportuna, ya que los signos principales incluyen ojos rojos y llorosos, así como erupciones cutáneas. Por lo tanto, si se sospecha de una infección, es fundamental acudir inmediatamente a un servicio de salud y evitar la automedicación.
Como medida preventiva, el Ministerio de Salud en Guatemala recomendó que, si alguien presenta alguno de estos síntomas, debe aislarse, evitar el contacto con otras personas y, en caso de ser absolutamente necesario salir del aislamiento, utilizar una mascarilla para proteger a quienes le rodean.
Asimismo, ambas instituciones recordaron a la población guatemalteca que la vacuna contra el sarampión es segura, efectiva, gratuita y brinda protección de por vida con dos dosis. Ante esta situación, exhortaron a la ciudadanía a revisar su esquema de vacunación y acudir al servicio de salud más cercano o informarse a través de canales oficiales.
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