Una persona infectada puede contagiar rápidamente entre ocho y diez individuos. Además, es especialmente agresivo en niños que tienen un sistema inmunológico comprometido. En nuestro país, este sistema se ve afectado en gran medida por la mala alimentación, lo que incluye la desnutrición y la falta de esquemas de vacunación completos.
El pediatra Edgar Beltetón recuerda que, durante su formación médica hace más de 40 años, vivió la epidemia de sarampión en Guatemala entre 1983 y 1985 en hospitales nacionales. A finales de los años 90,
“Durante esos tres años de epidemia, tuvimos que atender a una gran cantidad de niños infectados con sarampión. En ese entonces, el problema era que la vacuna para esta enfermedad aún no estaba ampliamente disponible en el esquema de vacunación. Como resultado, hubo un gran número de casos, afectando especialmente a niños menores de cinco años en áreas rurales o con alta densidad poblacional”, explica el pediatra.
“Hoy en día nos preocupa que el personal de salud y las nuevas generaciones de médicos no han tenido la oportunidad de ver la enfermedad. Deben aprender sobre ella a través de la literatura en lugar de la práctica clínica, y esperamos que solo quede en un aprendizaje teórico y que no tengamos que enfrentar una epidemia real”, señala Beltetón.
¿Qué síntomas presentan los niños?
El pediatra Mario Melgar, jefe de la Unidad de Infectología Pediátrica del Departamento de Pediatría del Hospital Roosevelt, menciona que entre 2015 y 2017, América Latina fue declarada libre de transmisión de sarampión, lo que fue un gran logro, sobre todo porque se trata de una enfermedad altamente contagiosa. Esto se logró gracias a buenas tasas de vacunación y un adecuado manejo de los brotes.
Sin embargo, en otras partes del mundo continuaban apareciendo casos. Luego se registraron casos aislados en la región. Durante la pandemia, se reportaron pequeños brotes en países como Argentina y México. “Desde 2022, comenzamos a notar un aumento sostenido, pero fue en 2024 cuando se encendieron las alarmas, con casos distribuidos en toda la región, especialmente en Canadá y Estados Unidos”, comenta el médico.
Nancy Sandoval, internista e infectóloga, explica que el sarampión es causado por un virus cuyo único reservorio es el ser humano, lo que lo hace una enfermedad potencialmente eliminable a través de la vacunación.
Se transmite por vía aérea, a través de gotículas respiratorias y aerosoles, incluso en espacios cerrados. El virus puede permanecer activo en el aire o en superficies hasta por dos horas, lo que lo convierte en una de las enfermedades más contagiosas conocidas. Una persona susceptible tiene hasta un 90% de probabilidad de contraer la enfermedad tras la exposición.
Una persona con sarampión es contagiosa desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del exantema (erupción o sarpullido visible en la piel). El período de incubación suele ser de 10 a 14 días, aunque puede extenderse hasta tres semanas, según los expertos consultados.
Los síntomas incluyen:
- Fiebre alta
- Tos
- Conjuntivitis
- Manchas de Koplik en la mucosa oral (en algunos casos)
- Exantema que inicia en la cabeza y se extiende al resto del cuerpo
No todos los pacientes presentan el cuadro clásico. Entre las complicaciones que pueden surgir están:
- Neumonía
- Otitis
- Diarrea
- Encefalitis
- Enfermedades neurológicas tardías
Estas complicaciones son más comunes en:
- Niños menores de cinco años
- Embarazadas
- Personas inmunocomprometidas
Sandoval subraya la importancia de no esperar siempre la aparición del exantema para buscar atención médica.
El sarampión puede confundirse con:
- Influenza
- Dengue
- Zika
- Chikunguña
- Varicela
- Enfermedad mano-pie-boca
- Otras enfermedades virales
Ante cualquier paciente con fiebre y exantema, especialmente si no está vacunado, se recomienda:
- Descartar sarampión mediante pruebas de laboratorio
- Notificar de inmediato a los sistemas de salud
La mayoría de los casos de sarampión pueden ser tratados en casa. El aislamiento en el hogar es esencial mientras haya fiebre, teniendo en cuenta que el paciente es altamente contagioso desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del exantema.
Cuidados recomendados:
- Mantener al paciente en un ambiente ventilado
- Tratar la fiebre
- Brindar cuidados de soporte
- No usar antibióticos ni colirios sin indicación médica
- Evitar la automedicación
- Mantener al paciente hidratado
Signos de alarma:
- Rechazo de líquidos o alimentación, especialmente en niños
- Dificultad respiratoria
- Fiebre persistente
- Convulsiones
- Somnolencia excesiva
- Confusión
- Vómitos persistentes
La vacunación en niños
La vacuna SPR, que está disponible en Guatemala, protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
Según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) y el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), se administra en dos dosis:
- Primera dosis: a los 12 meses.
- Segunda dosis: a los 18 meses.
Vacunación atrasada: vacuna SPR
Primera dosis
- Según el esquema oficial del MSPAS, debe aplicarse al cumplir un año.
- Si no se ha recibido, debe colocarse en el primer contacto con servicios de salud.
Segunda dosis
- Debe aplicarse a los 18 meses.
- Si no se ha recibido, se puede administrar con un intervalo mínimo de un mes después de la primera dosis.
Otros casos
- Si hay contacto con un caso confirmado, puede administrarse desde los 8 meses de edad o consulte con un médico.
- Aplica desde el año de edad hasta los 15 años.
- A partir de los 11 años, se sustituye la SPR por la SR, debido a la mayor reacción del componente contra paperas en este grupo.
Nota: En caso de viajes internacionales, se sugiere consultar con el pediatra.
Efectos secundarios de la vacuna SPR
Entre los efectos más comunes se encuentran:
• Dolor en el brazo donde se aplicó la inyección.
• Fiebre.
• Erupción leve (ronchas).
• Dolor temporal y sensación de rigidez en las articulaciones, especialmente en mujeres adolescentes o adultas sin inmunidad previa.
Contraindicaciones y precauciones
No debe administrarse en los siguientes casos:
• Reacción alérgica grave a una dosis anterior o a alguno de los componentes de la vacuna.
• Personas con inmunodeficiencia grave (como pacientes en quimioterapia, con VIH o bajo tratamiento inmunosupresor).
• Mujeres embarazadas.
Reacciones alérgicas graves (raras):
• Ronchas en el cuerpo.
• Hinchazón de cara y garganta.
• Dificultad para respirar.
• Ritmo cardíaco acelerado.
• Mareos o debilidad.
En caso de presentar estos síntomas, debe acudir de inmediato al centro de salud u hospital más cercano.
Disponibilidad de la vacuna SPR en Guatemala
La vacuna puede obtenerse en los siguientes lugares:
- Centros de Salud de la República
Horario: lunes a viernes, de 7 a 15 horas
(La disponibilidad puede variar) - Centros de Atención Permanente (CAP)
Horario: lunes a domingo, de 8 a 21 horas - IGSS (únicamente para afiliados)
- Jornadas de vacunación
- Clínicas o médicos privados
Costo estimado por dosis: desde Q250
Con información de Tusalud.com.gt , de y la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas (AGEI).
Gracias por acompañarnos hasta el final de esta historia.
Desde Referente Guatemala Creemos que la información también nos ayuda a comprendernos mejor como sociedad y a observar con mayor atención lo que ocurre a nuestro alrededor.








